Exigen 6 mil pesos por tonelada y advierten extender bloqueos a otros estados
La tensión crece en el Bajío. Decenas de agricultores tomaron las carreteras de Guanajuato y encendieron una protesta que ya paraliza parte del estado. Exigen al Gobierno federal un precio justo para el maíz y el sorgo, después de semanas de negociaciones fallidas. Los productores piden 6 mil pesos por tonelada, pero las autoridades insisten en 4 mil 700, lo que ha detonado la molestia de miles de campesinos que afirman estar “al borde de la quiebra”.

Los bloqueos, organizados por el Movimiento Agrícola Campesino, se mantienen en nueve puntos estratégicos, afectando el tránsito en municipios clave como Irapuato, León, Pénjamo, Abasolo y Valle de Santiago. Tractores, camionetas y pancartas con mensajes de protesta llenan las autopistas mientras los inconformes aseguran que no levantarán los bloqueos hasta ser escuchados. “El campo no pide limosnas, exige soluciones reales y precios justos”, manifestaron en redes sociales.
La protesta surge tras el fracaso en las negociaciones con el Gobierno federal para establecer un precio mínimo al maíz, uno de los granos más importantes en la economía del Bajío. Los agricultores argumentan que los costos de producción —combustible, fertilizantes y transporte— se han disparado, mientras que los precios de venta se mantienen estancados, afectando directamente a miles de familias rurales.
Además del precio del grano, los manifestantes también rechazan la construcción de un acueducto en la Presa Solís, proyecto que, aseguran, podría poner en riesgo la agricultura local. Aunque el gobierno estatal ha señalado que la obra busca tecnificar el campo, los campesinos sostienen que el agua será desviada para uso industrial.
Entre los puntos más afectados se encuentran:
- Carretera federal 84, Cuerámaro – Irapuato.
- Carretera federal 90, Abasolo – Irapuato.
- Carretera federal 45, Irapuato – Salamanca.
- Autopista 45D, León – Aguascalientes.
- Tramos de Pénjamo y Valle de Santiago, donde el tránsito permanece parcialmente cerrado.
El bloqueo de vías férreas y casetas de peaje en días anteriores fue solo el preludio de la actual jornada de protestas. Los agricultores advirtieron que si no obtienen “una respuesta seria y una mesa de diálogo resolutiva”, extenderán los bloqueos a los estados de Michoacán, Jalisco y Querétaro, afectando rutas nacionales de transporte y comercio.
Mientras tanto, la Secretaría del Campo de Guanajuato anunció una ayuda económica de 150 pesos por tonelada de maíz blanco, una medida que los productores consideran insuficiente. “Esa cifra no alcanza ni para cubrir los costos del combustible. Necesitamos un apoyo real, no una limosna”, declaró uno de los manifestantes en Pénjamo.
El estado de Guanajuato ocupa uno de los primeros lugares nacionales en producción agrícola, siendo el maíz y el sorgo pilares de su economía rural. Según cifras oficiales, el sector agropecuario representa una parte importante del Producto Interno Bruto estatal y del empleo en comunidades rurales.
Las protestas reflejan un malestar creciente en el campo mexicano, donde los productores aseguran que los apoyos federales son insuficientes y las políticas de comercialización los dejan vulnerables ante intermediarios e industrias. La falta de acuerdos amenaza con prolongar los bloqueos y generar pérdidas millonarias en transporte, exportaciones y abasto interno.
Por ahora, los agricultores mantienen firme su postura: no habrá paso ni tregua hasta que el precio del maíz sea justo.


