Este lunes 14 de julio, el emperador emérito Akihito, de 91 años, fue hospitalizado en el Hospital de la Universidad de Tokio. La finalidad es iniciar un tratamiento complementario para su isquemia miocárdica, una enfermedad cardíaca diagnosticada en mayo, la cual no mejoró con la medicación actual.
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Control preciso, máxima prudencia
Según la Agencia de la Casa Imperial, el ingreso busca definir la dosis correcta del nuevo fármaco sin provocar efectos adversos, con vigilancia mediante electrocardiogramas y otros exámenes. Akihito fue aparece acompañado por su esposa, la emperatriz emérita Michiko, al llegar al hospital.

Trayectoria médica: años de cuidados
Este no es su primer episodio de salud: en 2012 se sometió a un bypass coronario; en 2022 fue diagnosticado con insuficiencia cardíaca derecha; y en mayo de este año ingresó para revisión, detectándose la isquemia miocárdica asintomática.

¿Qué implica para Japón?
Aunque puso fin a su reinado en 2019 al ceder el trono a su hijo Naruhito, Akihito sigue siendo una figura muy querida y moralmente significativa para el país. Su hospitalización conmueve a una nación que lo recuerda por su empatía en desastres naturales y su acercamiento a la ciudadanía . El hospital no ha informado aún la duración de su estancia.

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