Cancún, Quintana Roo. – A pesar de contar con una amplia infraestructura de alumbrado público, varios tramos del Arco Vial de Cancún continúan sin energía eléctrica, una problemática que se arrastra desde hace varios meses sin que exista una solución de fondo por parte del Ayuntamiento de Benito Juárez.
La falta de iluminación no solo evidencia deficiencias en el mantenimiento urbano, sino que se ha convertido en un factor de riesgo permanente para la circulación vial y la seguridad de quienes transitan diariamente por esta importante vía.
La situación no es nueva, durante varios años, vecinos y usuarios han denunciado que gran parte de las luminarias instaladas no funcionan o están completamente fuera de servicio, pese a que en el pasado reciente se registraron protestas públicas para exigir la restitución del suministro eléctrico. Sin embargo, las demandas han sido ignoradas o atendidas de manera parcial, sin resultados visibles y duraderos.

En su momento, autoridades municipales atribuyeron las fallas constantes del alumbrado a los robos recurrentes de cableado de cobre, un problema conocido en distintas zonas de la ciudad, no obstante, dicha explicación pierde fuerza ante la ausencia de reposición del cable robado y la falta de estrategias para prevenir nuevos saqueos.
El resultado es una vialidad estratégica sumida en penumbras, donde la inversión pública realizada en postes, luminarias y tendido eléctrico permanece prácticamente inutilizada.
Los tramos más afectados se localizan en zonas densamente habitadas como los fraccionamientos La Joya, Villas del Mar, Aloja, Paseos del Mar y Villas Lakin, además de la entrada al Ramal Norte, que conecta directamente con la Guarnición Militar.
En estos puntos, durante la noche, la visibilidad depende casi por completo de las luces de los vehículos que circulan, lo que incrementa el peligro para automovilistas, motociclistas y peatones.

Operadores del transporte público y de carga advierten que la falta de alumbrado no solo propicia condiciones de inseguridad, sino que también ha derivado en un aumento de accidentes viales, particularmente en horarios nocturnos y de madrugada, señalan que curvas, retornos y cruces mal iluminados se vuelven trampas invisibles, especialmente en una vialidad que concentra un alto flujo vehicular.
La persistencia del problema ha generado cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta del gobierno municipal, que hasta ahora no ha presentado un plan integral para rehabilitar el alumbrado, garantizar su operación continua ni transparentar el destino de los recursos destinados a este rubro.
Mientras tanto, los ciudadanos enfrentan diariamente las consecuencias de una omisión que combina falta de mantenimiento, ausencia de prevención del delito y desinterés institucional.
Ante este escenario, el llamado de usuarios y transportistas es claro: atender de manera urgente y definitiva los tramos del Arco Vial que permanecen sin iluminación desde hace meses, antes de que la negligencia siga traduciéndose en accidentes, hechos delictivos o pérdidas humanas.
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