La Cumbre del Cambio Climático Cop27 en Egipto arrancó el día 6 de noviembre.
El primer día de la reunión celebrada en la ciudad de Sharm El Sheikh contó con una cargada agenda.
Comenzó con la celebración de la sociedad civil por la inclusión del tema pérdidas y daños en la agenda.
Asimismo, no faltó de entrada el reclamo a las petroleras, fuertes pedidos de los países más afectados por los efectos del calentamiento global y por supuesto, algunas ausencias importantes como las de China y Rusia.
António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, propuso en su discurso:
“Redirijamos el dinero [que ganan las petroleras] a las personas que luchan con el aumento de los precios de los alimentos y la energía y a los países que sufren pérdidas y daños causados por la crisis climática. Estamos en una autopista hacia el infierno climático con el pie en el acelerador”,
Destacó la necesidad de ser muy radicales, según reportó infobae.
“Para evitar ese terrible destino, todos los países del G-20 deben acelerar su transición ahora, en esta década”, dijo el funcionario que le habló directamente a los mandatarios que asistirán a la reunión que se realizará, paralelamente a la COP en Bali, Indonesia.

En su discurso, el secretario afirmó que se necesita la unión de los países más desarrollados para enfrentar la crisis.
“Necesitamos un Pacto de Solidaridad Climática en el que las economías desarrolladas y emergentes se unan en torno a una estrategia común y combinen recursos para abordar la crisis climática.
Las dos economías más grandes, EE. UU. y China, tienen la responsabilidad particular de unir esfuerzos para hacer realidad este Pacto.”
El Norte y el Sur, tajante
En esta cumbre las diferencias entre Norte y Sur son notorias, destacando el financiamiento desde los países en desarrollo.
Paradójicamente, son estos los países más pobres y más afectados por la crisis climática.
Mohamed Adow, fundador y director de PowerShift Africa, advirtió que la Unión Europea no puede utilizar a África para llegar a nuevos acuerdos de extracción de reservas de gas natural para satisfacer las demandas energéticas de Occidente.
“Se trata de un nuevo tipo de colonialismo y los acuerdos sobre el gas que afectan a los recursos de África no pueden hacerse en Berlín”, afirmó.
Gustavo Petro, presidente de Colombia, propuso en el Cop27 un decálogo de acciones para enfrentar la situación climática.

Asimismo, afirmó que es la hora de la humanidad y no de los mercados, aseguró, al reconocer que las cumbres COP “ya no dan respuestas y el tiempo se agotó”.
Igualmente, para él, la banca privada y multilateral también debe dejar de financiar al sector de los hidrocarburos.
Destacó que el FMI debe iniciar el programa de cambio de deuda por inversión en la adaptación y mitigación del cambio climático”.


