La ausencia de un astillero con capacidad suficiente en Quintana Roo se ha convertido en un factor que limita la competitividad del sector náutico y encarece de manera significativa el mantenimiento de embarcaciones, al obligar a propietarios y empresas a trasladar sus unidades hasta Puerto Progreso, en Yucatán.
De acuerdo con representantes del sector, Francisco Fernández Millán, dijo que esta situación impacta directamente en los costos de operación, ya que servicios básicos de mantenimiento que podrían realizarse localmente por alrededor de 100 mil pesos llegan a elevarse hasta entre 600 mil y 700 mil pesos al considerar trámites ante la Capitanía de Puerto, traslados, hospedaje, alimentación y tiempos de espera prolongados.

Actualmente, cerca del 40 por ciento de las embarcaciones que operan en el estado se encuentran en lista de espera para ingresar a un astillero, con citas que pueden extenderse hasta seis meses, debido a que el único varadero existente se localiza en Isla Mujeres y resulta insuficiente para atender la demanda de la región.
La propuesta para instalar un nuevo astillero contempla un terreno con frente de mar de aproximadamente 50 metros y un fondo de hasta 400 metros, preferentemente ubicado entre Cancún y Playa del Carmen. Esta localización permitiría reducir distancias, disminuir costos logísticos y facilitar que el personal opere sin necesidad de desplazamientos largos, lo que haría más eficiente el servicio.

Si bien la inversión requerida para un proyecto de este tipo es de varios millones de pesos, especialistas consideran que se trata de una infraestructura estratégica, ya que podría atender entre 80 y 150 embarcaciones pequeñas y medianas, en un estado donde operan alrededor de 15 mil embarcaciones particulares y cerca de tres mil unidades de trabajo.
La alta concentración de embarcaciones y la necesidad constante de mantenimiento que se realiza cada uno, dos o hasta cinco años, hacen evidente la urgencia de contar con un astillero local.

Resaltó que la instalación no solo reduciría costos y tiempos de traslado, sino que también fortalecería la cadena productiva ligada al turismo, la pesca y los servicios marítimos, sectores clave para la economía de Quintana Roo.
También te puede interesar: La historia que rompió el corazón de Internet: Punch, el monito que encontró consuelo en un peluche tras ser abandonado






Sé el primero en comentar post