Pensar en el Yakuza Mini EV como un simple coche eléctrico barato sería quedarse corto: su planteamiento busca democratizar la movilidad eléctrica en la India y ponerla al alcance de millones.

Su precio, de menos de 6 mil pesos mexicanos, es posible gracias a una construcción 100% local: baterías, motores y electrónica se producen en el país, sin piezas importadas. La fabricación es artesanal y el diseño minimalista, sin lujos innecesarios. Además, se beneficia de subsidios y programas como FAME-II y “Make in India”, además de incentivos fiscales y mejoras en la infraestructura de recarga.
Compacto, maniobrable y económico de mantener, está pensado para entornos urbanos y se ofrece en tres colores: blanco, rojo y plata. Entre su equipamiento destacan luces LED, cámara de reversa, sensores de estacionamiento, vidrios eléctricos y cuadro de instrumentos digital.

Su motor eléctrico, alimentado por baterías LFP, ofrece entre 120 y 150 km de autonomía por carga. Puede recargarse en 7 horas en casa o en 3 horas con un cargador rápido.
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