Chetumal, Quintana Roo, (Herlindo Vázquez).- En menos de siete horas se registraron dos ejecuciones en Chetumal. Aparentemente están relacionadas con vendetas entre grupos delictivos.
La Policía de Investigación indaga para determinar su posible relación.
El primer homicidio ocurrió en el Aeropuerto de Chetumal, cuando a minutos de arribar en el vuelo de las 14:00 horas, procedente de Guadalajara; un hombre fue atacado por un sujeto que portaba un rifle de alto alcance.
Falleció al instante y se le identificó como Manuel Lugo González, de 37 años. Según las indagatorias estaba presuntamente relacionado con un grupo delictivo.
Recibió ocho cartuchos calibre 223, peritos en balística de la Fiscalía General del Estado (FGE) levantaron 15.
El presunto homicida huyó en un vehículo tipo Jetta cuya matrícula todavía no ha sido identificada, que le esperaba con el motor encendido.
El difunto únicamente portaba una maleta negra, la cual quedó bajo resguardo de la Policía de Investigación como parte del deslinde de responsabilidades.
El cuerpo fue levantado por el Servicio Médico Forense (Semefo).
En el lugar tiene presencia el Ejército, Policía Federal (PF), Guardia Nacional (GN) y personal de seguridad privada, que fueron burlados por los presuntos sicarios.
El otro ejecutado
Antes de las 21:00 horas de ayer se registró un segundo ejecutado en Chetumal.
El homicidio ocurrió afuera de unos departamentos situados en la calle Juan José Siordia, entre Hermanos Flores Magón y Emiliano Zapata, en la Colonia David Gustavo Gutiérrez.
Un presunto sicario disparó contra el dueño de los departamentos ubicados atrás del Instituto Tecnológico de Chetumal (Itch), quien falleció en segundos.
Fue identificado como Carlos Josué Herrera Campos, alias “el chino”, de profesión ingeniero civil.
Según testigos, el presunto homicida huyó en un vehículo Jetta gris que le esperaba con el motor en movimiento.
Peritos en balística de la Fiscalía General del Estado (FGE) recogieron cuatro cartuchos percutidos de nueve milímetros.
El Servicio Médico Forense (Semefo) levantó el cadáver para el procedimiento de rigor.
Se activó “el código rojo”. Elementos de corporaciones policiacas realizaban revisiones de unidades en sitios estratégicos.
Posterior al crimen apareció físicamente por la Avenida de Los Insurgentes con Andrés Quintana Roo, el secretario estatal de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra.











