El municipio de Benito Juárez ha dado un paso significativo en la modernización de su estrategia de seguridad. Con una inversión de más de 31 millones de pesos, el gobierno municipal, en coordinación con el estado, ha dotado a la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana y Tránsito con 725 cámaras corporales.
La entrega, encabezada por la presidenta municipal Ana Paty Peralta y la gobernadora Mara Lezama, es una medida clave para reforzar la confianza pública y combatir las malas prácticas dentro de la corporación.
La implementación de esta tecnología de vanguardia busca generar un entorno de mayor transparencia, proporcionando a los elementos herramientas que no solo documentan su labor diaria, sino que también garantizan la protección tanto de la ciudadanía como de los propios oficiales.
Este proyecto representa una de las inversiones más importantes en tecnología de seguridad para la región, marcando un precedente en el uso de dispositivos de alta tecnología para la vigilancia y el control policial.
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Tecnología para la Seguridad
El despliegue de 725 cámaras corporales representa un cambio fundamental en la forma en que los policías de Benito Juárez operan. Estos dispositivos portátiles, conocidos como “bodycams”, serán utilizados de manera obligatoria por los elementos que tienen contacto directo con la población. La característica más destacada de estas cámaras es su diseño para no ser manipuladas.
No pueden ser apagadas de forma manual por el oficial, y cualquier intento de hacerlo activa una alarma, lo que asegura que cada interacción y operativo quede registrado sin interrupciones.

Esta medida tecnológica busca eliminar la discrecionalidad en las intervenciones y proporcionar un registro audiovisual objetivo que puede ser utilizado para investigar quejas, resolver disputas y validar la actuación de los agentes.
Las cámaras no solo registran video, sino que también capturan audio, proporcionando un panorama completo de los incidentes. Esta documentación se almacena de forma segura para ser consultada únicamente por las autoridades competentes en caso de ser necesario.

La inversión de más de 31 millones de pesos en esta tecnología refleja un compromiso serio por parte del gobierno para equipar a sus fuerzas de seguridad con las mejores herramientas disponibles en el mercado. Es una apuesta por la innovación y la eficiencia, buscando mejorar los procesos internos y externos de la corporación.
Transparencia y Protección
El doble propósito de estas cámaras corporales es un mensaje directo a la comunidad. Por un lado, se busca reforzar la confianza de la ciudadanía. El conocimiento de que las acciones policiales están siendo grabadas en todo momento disuade las malas prácticas, como los actos de corrupción, el abuso de autoridad y la extorsión.

Esto crea un ambiente de mayor seguridad y certidumbre para los residentes y turistas. Por otro lado, los dispositivos son una herramienta de protección para los propios elementos. Las grabaciones pueden servir como prueba objetiva para desmentir acusaciones falsas o infundadas que puedan hacerse en su contra.
De esta manera, se dignifica la labor policial y se les brinda un respaldo legal y tecnológico que antes no tenían. El proyecto subraya que la seguridad se construye en equipo, y para ello se necesitan tanto la participación de la ciudadanía como el apoyo de un gobierno que invierte en cuidar a su gente. La implementación de estas cámaras es un acto de rendición de cuentas que beneficia a toda la comunidad.

Estrategia Integral
La entrega de las cámaras corporales es una pieza clave en la “Estrategia Quintana Roo Seguro”, una iniciativa impulsada por el gobierno de Mara Lezama. La gobernadora ha enfatizado que la seguridad es una prioridad y que se está trabajando de manera coordinada con los municipios para fortalecer las instituciones.
El lema “con un gobierno humanista con corazón feminista” se traduce en acciones concretas que priorizan el bienestar de las familias y la creación de un entorno seguro para todos, con especial énfasis en la protección de los grupos vulnerables. La tecnología es vista como un catalizador para lograr estos objetivos.

El plan no se limita únicamente a la entrega de equipo, sino que incluye la capacitación de los elementos para su uso correcto, la creación de protocolos para el manejo de la información y la integración de los datos en un sistema de seguridad más amplio. Este enfoque integral busca asegurar que la inversión tenga un impacto duradero y que la tecnología se utilice de manera efectiva para mejorar la seguridad pública.

La acción de hoy es un testimonio del compromiso de las autoridades por ir más allá de las medidas tradicionales y abrazar la innovación para enfrentar los desafíos de seguridad del estado. Es una demostración de que la seguridad en la región está en constante evolución y adaptación para proteger a la ciudadanía y construir un futuro más tranquilo.
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