La tensión volvió a sentirse en el Centro Histórico. A un día de la marcha convocada por colectivos feministas este 25 de noviembre, autoridades ordenaron blindar nuevamente Palacio Nacional y edificios emblemáticos, en un operativo que revela el miedo del gobierno a un posible estallido como los registrados en manifestaciones recientes.
Desde tempranas horas de este lunes, la sede presidencial, la Catedral Metropolitana, Bellas Artes y varios inmuebles del primer cuadro lucieron resguardados con vallas metálicas de tres metros, ahora reforzadas con bloques de cemento para evitar que sean derribadas.

Este tipo de medidas se han vuelto recurrentes en fechas de protesta. El pasado 15 de noviembre, durante la marcha encabezada por la llamada Generación Z, el gobierno colocó enormes tanques de agua detrás de las vallas para resistir empujones y objetos lanzados. Sin embargo, algunos tanques incluso registraron filtraciones, evidenciando improvisación y el temor oficial a perder el control de la movilización.
Colectivas convocan a una marcha masiva
Organizaciones civiles y colectivas feministas convocaron a la marcha de este martes, que partirá desde puntos como la Diana Cazadora y la Glorieta de las Mujeres que Luchan, rumbo al Zócalo capitalino.
La cuenta Voces Feministas lanzó un mensaje contundente que incrementó el nerviosismo institucional:
“No pedimos justicia, la arrancamos. Este 25N no marchamos por protocolo, marchamos para incendiar la conciencia colectiva, para sacudirlo todo, para que nunca más se atrevan a ignorarnos. ¡Vivas, libres y en pie de lucha nos queremos!”
Por su parte, Amnistía Internacional anunció que se sumará a la movilización “por las que ya no están, por las que alzan la voz y por las que vienen detrás”.

Un blindaje que evidencia tensión
Aunque el gobierno suele justificar estos cercos como medidas de protección al patrimonio, la magnitud del blindaje —que crece con cada protesta— muestra un temor institucional cada vez más evidente a la fuerza de las movilizaciones feministas, que han dejado huella desde 2019 y han puesto en jaque la seguridad del Centro Histórico en múltiples ocasiones.
Con el Zócalo nuevamente amurallado, la ciudad se prepara para una jornada marcada por el reclamo de justicia y un ambiente de alerta en la sede del poder federal.
Te podría interesar: Investigan al director del Registro Civil de Cancún por corrupción de trámites







