Cancún, Quintana Roo, (Román Martínez).- Los bomberos siguen trabajando mucho, no han bajado la guardia para nada, inclusive con mayor ahínco, porque están ayudando en las labores de recolecta de basura vegetal, aparte de lo que normalmente hacen, apagar incendios, ayudar en el rescate de animales, en retirar panales de abejas y amenazas de explosión por tanques de gas, entre otras acciones.

El coordinador operativo, Heraclio Cervantes Álvarez, informó que por la contingencia del Covid19 y la caída de mucho árboles por el Huracán Delta, se están sumando a las labores de la dirección de Servicios Públicos Municipales; “andamos en toda la ciudad ayudando a retirar árboles que obstruyen calles y avenidas o entrada y salidas de domicilios”, enfatizó.
Señaló que los 176 bomberos de las seis bases, la central de la avenida Tulum y Chichén Itzá; la de la zona hotelera, la de la avenida Chac Mool de la región 100; la de la 77 sobre la avenida 20 de noviembre, la de la región 510 y la de Bonfil, todos están ayudando, porque desafortunadamente cayeron árboles por toda la ciudad. Este trabajo lo hacen con motosierras, machetes y hachas, quitando ramas y cortando árboles.
El entrevistado aseguró que están muy contentos porque éste año les autorizaron 21 millones de pesos de presupuesto, lo que nunca había pasado; “es algo histórico, ya tenemos en camino varios equipos, que se compraron con ese presupuesto, están en camino dos pipas de 10 mil litros cada una; equipos de protección personal, con chaquetón, botas y casco, motosierras, herramientas de corte, separadoras y cortadoras, tanques de respiración”, afirmó.

Por último, el coordinador operativo destacó las buenas relaciones del director Tomás Hurtado, con bomberos de otros países, principalmente de los Estados Unidos, que han apoyado enviando material y equipo que desechan, pero está en buenas condiciones.
Para cualquier emergencia, de las que en promedio reciben diario entre seis y hasta 10, pueden marcar el número 911 y al 8841202 y la recomendación es no hacer falsas llamadas, porque por atender una de esas puede perderse una vida.





