La burbuja de precios desmedidos y cobros abusivos en Tulum estalló, sumiendo al que fuera uno de los destinos turísticos más cotizados del mundo en una profunda crisis económica caracterizada por un drástico desplome del turismo, un aumento del desempleo y el desplome de las rentas, según alertan especialistas y habitantes.
La situación es tan crítica que prestadores de servicios ya la catalogan como la peor temporada baja de la que se tenga memoria, con una disminución de más del 40% en la ocupación hotelera y de servicios, un panorama desolador para la economía local.
Para el especialista Jesús Guillermo Mendieta González, integrante de la Comisión Técnica de Auditoría Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, el principal responsable de esta “inflación local” es el propio mercado.

“El primer responsable de esta inflación y aumentos desproporcionados es el mercado, la misma gente que mueve la economía local”, afirmó.
El especialista sentenció que la única salida para revertir el daño es un cambio de actitud radical, pues – el mercado- deberá volver a la realidad con precios accesibles, porque ningún gobierno, ninguna política pública podrá sostener esta burbuja si no se ocurre ese cambio”.
Por su parte, tanto el gobierno federal como el estatal y municipal iniciaron reuniones con representantes del sector para dar solución a este problema y aumentar el flujo de visitantes.
Este acercamiento se produjo en un contexto donde los prestadores de servicios de Tulum reportaron esta disminución en la ocupación, y manifestaron su preocupación, pues sus estadísticas, reportaron esta temporada baja como la “peor” en la memoria reciente, atribuida a una burbuja de precios que ha hecho que los turistas dejen de recomendar el destino.
Y es que los precios desproporcionados afectan por igual a turistas y residentes. Desde un refresco que puede costar 200 pesos hasta el cobro por acceder a playas que, por ley, son públicas.
Este lunes se llevó a cabo otra reunión entre los tres niveles de gobierno y el sector empresarial para coordinar acciones que fortalezcan el desarrollo turístico del destino.
“Atenderemos la petición de facilitar el acceso a las playas así como la revisión de cobros a turistas nacionales y extranjeros”, señaló el Ayuntamiento de Tulum en sus redes sociales.
Pero para Karina Sansores, originaria de Campeche quien desde hace seis años habita en Tulum, estos abusos también le tocó, el pasado domingo acudió con su familia a la zona de playas y, aun siendo residente, tuvo que pagar 60 pesos por cada integrante de su familia, de seis, para
disfrutar del mar.

“Tuve que pagar, ya estábamos ahí y mis hijos querían disfrutar del mar. he visto el abuso de unos y aunque digan lo contrario, las autoridades del municipio lo permiten. Ya nos estamos quedando sin turistas”, lamentó Sansores, quien llegó al destino buscando mejorar su calidad de vida y ahora ve cómo se desvanece.
Turistas nacionales o extranjeros deben pagar cuotas más altas que van desde los 415 hasta los 700 pesos por persona sin contar con el consumo que deben hacer ya en el área de playa.
Tulum, que en los últimos 15 años se consolidó como el destino preferido por el turismo internacional gracias a su atmósfera de libertad y su estética única entre el turquesa del mar Caribe y la exuberante selva, hoy se encamina a ser catalogado como un “municipio fallido” por la misma burbuja interna inflacionaria que creó.
Para el especialista y residentes de Tulum al no haber turismo, la economía se detiene, aumenta el desempleo, las rentas se desploman y el destino deja de ser recomendado por los visitantes, lo que profundiza aún más la crisis.
El escenario actual en Tulum es una advertencia de lo que puede pasar en otros destinos de Quintana Roo, “La joya de la corona”.
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