Canchas de tenis 8 de octubre: comunidad se opone a desalojo por Ayuntamiento de Cancún
Usuarios denuncian que la intención municipal de retirar la concesión para construir una escuela carece de un proyecto integral y amenaza con desaparecer un espacio deportivo consolidado, sin alternativas claras.
Un espacio deportivo público que durante años ha funcionado con gestión ciudadana enfrenta su posible desaparición. La comunidad de usuarios de las canchas de tenis “8 de octubre”, ubicadas en la supermanzana 21, se moviliza en contra de la intención del Ayuntamiento de Benito Juárez de retirar la concesión del lugar. Los deportistas acusan al gobierno municipal de tomar una decisión unilateral, sin presentar un proyecto claro para la construcción de una escuela que garantice la continuidad del deporte social en la zona.
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Los usuarios, entre los que hay niños, jóvenes y adultos mayores, fueron notificados del desalojo. Su principal crítica es la falta de un plan integral por parte de las autoridades. Laura Sánchez, usuaria de las canchas, señaló que el problema no es apoyar a la niñez, sino la ausencia de “un proyecto integral, ni becas deportivas, ni continuidad”. “El tenis en Cancún no crece, al contrario, lo están reduciendo cada vez más”, afirmó durante la protesta, en la que se colocó una manta y se inició una recolección de firmas.



Un precedente que genera desconfianza: el caso “Pancho Contreras”
La desconfianza de la comunidad no es infundada. Los deportistas recuerdan un caso similar ocurrido hace aproximadamente una década con las canchas “Pancho Contreras”. Según su testimonio, ese espacio fue desalojado con el mismo argumento de construir una escuela, pero terminó con horarios muy limitados y, finalmente, desapareció como área deportiva de libre acceso.
El médico y deportista Arturo Toledo Miranda, de 69 años, usó este precedente para cuestionar la política municipal:
“Va a suceder la misma situación… cuando el Ayuntamiento toma el control, los lugares se cierran, se abandonan y la gente deja de ir”. Toledo destacó que las canchas “8 de octubre” son un “espacio accesible y vivo” que reúne a personas de todas las edades, incluyendo adultos mayores de más de 80 y 90 años.


Autogestión versus decisión administrativa
Uno de los puntos centrales del conflicto es la forma en que se ha mantenido el espacio. Los usuarios señalaron que, ante la falta de apoyo oficial constante, son ellos mismos quienes conservan las canchas en buen estado mediante una cuota de 50 pesos por hora. Con ese dinero compran redes, rodillos y reponen equipo, incluso después de robos.
“Hemos demostrado que la ciudadanía sí sabe administrar y cuidar los espacios públicos, cosa que el gobierno no ha sabido hacer”, enfatizaron.

La advertencia de la comunidad es clara: de concretarse el retiro de la concesión, responsabilizarán al gobierno municipal de debilitar el deporte en Cancún y de repetir una política que, en lugar de fomentar la salud y la cohesión social, termina por excluir y desarticular a quienes han construido comunidad desde la base y sin apoyo oficial. La presión social busca ahora que el Ayuntamiento revise su postura y garantice la permanencia del deporte.





