La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Plantel Sur anunciaron un ambicioso plan de seguridad para retomar gradualmente las clases presenciales tras el asesinato de un estudiante en septiembre. Entre las medidas se implementarán torniquetes biométricos, detectores de metales, nuevas cámaras de videovigilancia y controles de acceso más estrictos.
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¿Cómo será el regreso?
El reinicio de actividades será escalonado, iniciando el lunes 24 de noviembre con los alumnos de primer semestre y culminando el jueves 27 de noviembre con la incorporación de todos los estudiantes. Hasta ese momento, se realizarán recorridos informativos para padres, alumnos y profesores entre los días 24 y 26 de noviembre, con el fin de que conozcan las obras y las mejoras de seguridad que se han realizado.

Diálogo, vigilancia y apoyo emocional
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, aseguró que el regreso será “ordenado y seguro”, y que el plan de siete puntos incluye patrullajes reforzados, monitoreo conjunto con cuerpos de seguridad, así como apoyo psicológico a través del programa ESPORA, con más psicoterapeutas y atención emocional para la comunidad.
Demandas estudiantiles antes del anuncio
Estudiantes del CCH Sur han insistido en que no volverán a clases si no hay un aumento real de vigilancia: exigen más plazas de seguridad, mayor presencia policial y una revisión más profunda de las condiciones de ingreso al plantel. La exigencia de un regreso con garantías fue clave en las mesas de diálogo entre autoridades, estudiantes y padres.
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