Cancún, Q. Roo.- Aun cuando el país continúa en Fase 3 de la contingencia sanitaria por el COVID-19, ciudadanos en Quintana Roo han bajado las medidas de seguridad y continúan haciendo su vida normal, pese a que el Estado es uno de los mayor pico de incremento en casos llegando casi a los mil positivos y más de 150 muertos.
Y es que aunque esta pandemia ha costado la vida de médicos, enfermeras y elementos de seguridad y rescate, gran cantidad de ciudadanos regresaron a las calles e incluso se reunieron en Plazas Comerciales o supermercados para la compra de insumos que no son de primera necesidad.
Es por ello que el Gobierno Estatal implementó una nueva estrategia, y es que a partir de este miércoles, camionetas, principalmente de la Policía de Quintana Roo, con lonas en las que se leen mensajes de advertencia, recorren zonas consideradas de “alto contagio” para alertar a las personas sobre la necesidad de tomar precauciones, mantenerse en casa y usar cubrebocas.
Estas camionetas también reproducen el mensaje que se implementó desde el inicio de la cuarentena, el cual explica que es obligatorio el uso de cubre bocas, además de evitar salir de los domicilios, a menos de que sea necesario.
Las medidas se tomaron debido a que, hasta la mañana de este miércoles, en el Estado había un total de 979 casos positivos y 157 defunciones, entre ellos tres policías, un bombero, tres doctores y una enfermera.





