Documentos de la Auditoría Superior del Estado comprueban que hubo irregularidades financieras durante la pasada administración municipal de Benito Juárez, tales como la emisión de recibos apócrifos y alteración en las tablas de valores catastrales, específicamente a través de la dirección de ingresos a cargo de Hugo Favio Bonilla Iglesias, denunciado penalmente por el desvío de casi 49 millones de pesos.
Los documentos a los que se tuvo acceso representa una evidencia de que a varios contribuyentes desde el año 2014 se les entregaron recibos falsos por el pago del Impuesto sobre Adquisición de Inmuebles (ISAI), pues aunque el usuario recibió el documento por parte de tesorería municipal por haber realizado el pago de dicho gravamen, al final del día ese pago no se registraba en caja, es decir, que los montos no se contabilizaban en las arcas municipales.
Son por lo menos 15 expedientes de ese tipo con montos desde los 42 mil a 143 mil pesos, sin embargo, se especula que el desvío de los recursos también se hacía mediante la alteración de los valores de las tablas catastrales, las cuales, sirven de base para el cobro del impuesto predial. Se presume que la transacción que se hacía era que una vez incrementado los valores se cobraba el impuesto, pero lo que en realidad ingresaba a las finanzas municipales era el valor real del predio, es decir, una cantidad menor.
Pese a que por el momento únicamente el ex director de ingresos de Benito Juárez, Hugo Bonilla ha sido denunciado penalmente, es evidente que para poder realizar todos los manejos financieros y efectuar el desvío, otras áreas del gobierno municipal debieron involucrarse en ello, como catastro, contraloría y tesorería del Ayuntamiento, el jefe de cajeros, entre otras, ya que de otra manera no hubiera sido posible. Jezel Espinoza





