En los últimos dos años, el número de adictos a marihuana incrementó considerablemente. Los Centros de Integración Juvenil (CIJ) registran 15 mil 200 nuevos casos.
La mayor incidencia se registra en la Zona Norte, por la gran afluencia de turistas que inducen a trabajadores, sobre todo aquellos que migran de comunidades rurales a trabajar.
Pero es ineludible omitir que también hay alta incidencia de adolescentes de entre 12 y 17 años adictos.
La inminente permisión del consumo de marihuana con fines médicos o científicos a nivel nacional, como pretende el Congreso de la Unión, obliga a replantear las estrategias preventivas.
Sobre todo porque México carece de la infraestructura necesaria para atender problemas de salud pública que pudiera generar, señaló la presidenta del Colegio de Psicólogos Especialistas de Quintana Roo, Judit Novelo Loeza.
Durante el año pasado los CIJ atendieron a 76 mil 400 pacientes con alguna adicción. El aumento de adictos con respecto al 2015 fue de casi el 20 por ciento. De tal porcentaje, casi nueve mil son menores de 17 años.
Aunque el casi el 70 por ciento presentó adicciones al alcohol, cocaína, inhalantes, metanfetaminas y medicamentos controlados, el resto prefiere la marihuana con fines lúdicos.
Los CIJ recomiendan a los padres de familia a estar al pendiente de sus hijos para evitar sean víctimas de farmacodependencia.
Pues los distribuidores centran su atención en ellos, porque representan un mercado altamente redituable, e inclusive ya pretenden establecerse en comunidades rurales. Herlindo Vázquez





