Cancún.- Los pacientes que acuden a las Unidades de Especialidades Médicas (UNEMES) de Quintana Roo para tratamiento son principalmente por alcoholismo; aunque también por ser consumidores de marihuana, tabaco, inhalables, fármacos y cocaína, aunque es mínimo su consumo, dio a conocer Alejandra Zambrano Mendoza, coordinadora del Programa de Adicciones de la Jurisdicción Sanitaria Número Dos, de la Secretaría estatal de Salud.
Confirmó que Cancún rebasa la media nacional en cuanto a las personas que requieren algún tratamiento médico, al ser siete hombres de cada tres mujeres que sufren una adicción. Aunque resaltó que se requiere de hacer un estudio minucioso de cuáles son los factores que intervienen para que crezca el consumo entre las féminas, pues podría ser por moda, por liberación o por experimentar, pero sin caer en una dependencia a las adicciones.
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Al asistir al arranque de la XXIII Semana Nacional Compartiendo Esfuerzos de la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos, realizadas en la Unidad de Especialidades Médicas en Centros de Atención Primaria en Adicciones (UNEME CAPA), resaltó que si ha crecido la afluencia a las Unidades no necesariamente es porque se ha incrementado el número de personas consumidoras a alguna sustancia, sino porque la población conoce más los programas médicos y de atención que se les ofrece.
Estimó que la afluencia creció en 30 por ciento, en comparación al 2016; y las edades de atención fluctúan entre los 14 a 29 años. Comentó que no sólo las mujeres fueron atendidas por consumo de fármacos, por depresión, sino también hombres, que son el tres por ciento del total, pues antes no se veía.
De cada diez personas que acuden, especificó, seis personas terminan en promedio su tratamiento, y el resto lo deja; pero de éstos si son adolescentes, señaló, no sufren recaídas o vuelven a consumir drogas al tomar conciencia de los riesgos para su salud.
Alejandra Zambrano dijo que de esos diez usuarios, la mitad son adolescentes; pero si dejan de acudir a su tratamiento es porque los padres dejaron de llevarlos a las UNEME o los menores de edad perdieron interés y deciden no seguir, aclaró.
Destacó que el consumo de dogas no es similar en todos los municipios de Quintana Roo, pues de acuerdo a las cifras de tratamientos que tienen en las UNEMES, en Benito Juárez la principal es por marihuana, alcohol y por cocaína, aunque es mínimo su consumo, que es de uno por cada diez personas, y una mujer por cada 20 atendidos, afirmó.
Mientras que en Cozumel, informó, los tratamientos no fueron por alcoholismo, sino por consumo de marihuana, cocaína, inhalables, crack y fármacos. Redacción





