“Abuelita heroína” conmueve tras explosión en Iztapalapa
Ciudad de México, 11 de septiembre de 2025. – En medio de la tragedia provocada por la explosión de una pipa de gas en Iztapalapa, la historia de Alicia Matías, la mujer que cubrió con su cuerpo a su nieta para salvarla de las llamas, ha conmovido profundamente al país.
Su gesto heroico, que le ha valido el nombre de la “abuelita heroína”, es un ejemplo de amor y sacrificio en una de las peores emergencias recientes de la capital.

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Una tragedia que sacudió a la ciudad
El 10 de septiembre, una pipa cargada con casi 49 mil litros de gas LP volcó en el Puente de la Concordia, límite entre Iztapalapa y el Estado de México. La fuga de combustible generó una fuerte explosión que provocó un incendio con llamas de más de 30 metros de altura y afectó a decenas de vehículos.
El saldo oficial es de 8 personas fallecidas y 94 heridas, de las cuales 22 se encuentran en estado crítico.
Las autoridades capitalinas y del Estado de México desplegaron un amplio operativo, trasladando a los lesionados a 19 hospitales de la región.

El abrazo de la abuelita heroína
En medio del caos, la historia de Alicia Matías destacó por su valentía. Al ver que el fuego se acercaba, tomó a su nieta Azuleth, de apenas dos años, y la cubrió con su cuerpo para protegerla. Gravemente herida, logró entregarla a un policía para que la pusiera a salvo.
Gracias a ese acto de amor, la pequeña sobrevivió y hoy se encuentra fuera de peligro inminente, mientras que Alicia permanece en terapia intensiva con quemaduras en más del 90% de su cuerpo.
Una vida de sacrificio
Familiares de doña Alicia han dado a conocer que trabajaba como checadora de combis en el paradero ubicado en la misma zona del Puente de la Concordia, donde ocurrió la explosión. Su labor consistía en coordinar y supervisar la salida de las unidades, además de realizar labores de cobro y organización de los pasajeros.
La abuelita solía llevar consigo a su nieta, ya que la madre de la menor, una mujer soltera, no tenía la posibilidad de llevar a su hija a su propio empleo. Por ello, Alicia se hacía cargo de la niña durante sus turnos, convirtiendo el paradero en un segundo hogar para ambas.

Vecinos y compañeros de trabajo la describen como una mujer trabajadora, dedicada y siempre dispuesta a ayudar. Su familia asegura que su acto no fue una sorpresa:
“Ella dio todo por salvarla. Así era siempre, primero su familia, después ella”, relataron.
Justicia y responsabilidades
La empresa Transportador Silza, dueña de la pipa, se encuentra bajo investigación. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) informó que la unidad operaba legalmente, aunque en un inicio señaló que no había póliza de seguro vigente, algo que la compañía negó posteriormente. La familia de Alicia y de otras víctimas exige claridad, apoyo inmediato y justicia.
De acuerdo con las primeras indagatorias, la hipótesis principal es que el accidente se debió a exceso de velocidad, aunque las investigaciones continúan.
Solidaridad y esperanza
El Gobierno de la Ciudad de México, junto con el del Estado de México, instaló centros de acopio y coordina apoyo a los heridos y a los familiares de las víctimas. La presidenta Claudia Sheinbaum y la jefa de Gobierno Clara Brugada han garantizado que se brindará atención médica y acompañamiento a los afectados.
Mientras tanto, en redes sociales miles de usuarios han compartido mensajes de aliento y solidaridad bajo el nombre de la “abuelita heroína”, cuya historia se ha convertido en símbolo de esperanza en medio de la tragedia.

El último aliento de amor
La historia de Alicia Matías es un recordatorio del poder del amor familiar. En cuestión de segundos tomó una decisión que cambió el destino de su nieta y que ahora conmueve a todo un país. Su abrazo, en medio del fuego, no solo salvó una vida, sino que también mostró lo mejor del espíritu humano: la entrega total por los seres queridos.
Hoy, México entero acompaña a la familia de Alicia en su lucha y reconoce en ella a una mujer que, hasta el último aliento, defendió la vida de su nieta con la fuerza de un amor infinito.





