Cancún, Quintana Roo.- El Ayuntamiento de Benito Juárez decidió no implementar el programa de alcoholímetro en Cancún y en su lugar se reforzarán las acciones de vigilancia vial mediante operativos móviles y el uso de radares, indicó la presidenta municipal, Ana Patricia Peralta, luego de que fue suspendido a consecuencia del Covid-19.
Explicó que que tras analizar el contexto local y el posible impacto de los retenes fijos, se optó por fortalecer el operativo “Carrusel” y ampliar la utilización de radares de velocidad, como parte de una estrategia preventiva orientada a mejorar la seguridad vial sin afectar la movilidad del destino turístico, estrategias que ya se implementan en el boulevard Luis Donaldo Colosio.

El operativo “Carrusel” consiste en recorridos itinerantes en distintos puntos de la ciudad, donde elementos de tránsito supervisan el flujo vehicular, detectan infracciones y aplican sanciones conforme al Reglamento de Tránsito con la incorporación de radares, se busca identificar con mayor precisión el exceso de velocidad y otras maniobras imprudentes, incluidas aquellas asociadas al consumo de alcohol.
Aunque el alcoholímetro se aplica en municipios como Cozumel y Chetumal, en Cancún es donde se concentra el mayor porcentaje de la población se optó por no aplicarlo.

Hasta finales del año pasado el gobierno municipal mantenía sobre la mesa el tema que ya se analizaba en comisiones unidad del Cabildo y se dio a conocer que solo estarían en espera de reforzar la forma en la que se implementaría para evitar que se preste a corrupción o que sea considerado como medida recaudatoria.
La alcaldesa insistió en que la prioridad es prevenir accidentes y sancionar conductas de riesgo, al tiempo que dijo, que se está reforzando la infraestructura vial con más cruces seguros e instalaciones de semáforos en los cruces más conflictivos.






Sé el primero en comentar post