Detención en medio de ceremonia
La Nobel de la Paz 2023 y otros activistas fueron arrestados durante homenaje al abogado Khosrow Alikordi.
La premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi, fue detenida de manera violenta por fuerzas de seguridad iraníes mientras participaba en una ceremonia en honor al abogado de derechos humanos Khosrow Alikordi, quien fue encontrado muerto en su oficina en Teherán la semana pasada.
La fundación de la activista confirmó que recibió “información creíble” sobre la forma agresiva en que se llevó a cabo la detención.
Contenido
El arresto ocurrió la mañana del 12 de diciembre de 2025, durante el acto conmemorativo por el séptimo día del fallecimiento de Alikordi, realizado en la ciudad de Mashhad. Testigos relataron que las fuerzas de seguridad irrumpieron en el evento y detuvieron no solo a Mohammadi, sino también a otras y otros activistas de derechos humanos.
Entre las personas detenidas se reportan a Alieh Motalebzadeh, Sepideh Gholian, Hasti Amiri, Pouran Nazemi, además de otros asistentes que participaban pacíficamente en la ceremonia. La Coalición Free Narges, que da seguimiento al caso y a su situación legal, condenó de inmediato los hechos.

Reacciones y condena internacional
La Coalición Free Narges calificó el operativo como “un ataque escandaloso contra todos los defensores de los derechos humanos y periodistas en Irán”, al afirmar que las detenciones demuestran un nuevo ciclo de represión tras la muerte de Alikordi.
El Comité Directivo del colectivo señaló que desde hace un año Mohammadi había recibido amenazas de que sería regresada a prisión pese a encontrarse bajo libertad condicional por razones médicas.
“Las detenciones violentas […] son claramente evidencia de una renovada represión contra la libertad de reunión, la libertad de prensa y los derechos humanos”, indicó la Coalición en un comunicado.
Añadió que mantendrá la movilización internacional hasta que Mohammadi y las demás personas detenidas sean liberadas de manera inmediata e incondicional.
El caso ha despertado preocupación entre organizaciones internacionales, considerando que Mohammadi ha sido detenida en trece ocasiones, condenada en nueve y encarcelada repetidamente por su activismo en favor de los derechos de las mujeres y la abolición de la pena de muerte en Irán. Su último periodo en prisión terminó en 2024, cuando fue puesta en libertad debido a sus problemas médicos.
Antecedentes y contexto
Narges Mohammadi, de 53 años, ha sido una de las voces más influyentes en la denuncia de violaciones a los derechos humanos en Irán. Desde hace décadas ha documentado casos de violencia contra mujeres que no portan el velo islámico obligatorio, así como abusos cometidos por autoridades judiciales y fuerzas de seguridad. Su activismo le valió el Premio Nobel de la Paz en 2023, otorgado por su lucha “contra la opresión de las mujeres en Irán y para promover los derechos humanos y la libertad para todos”.
Desde finales de noviembre, la activista denunció públicamente que el gobierno iraní le prohibió de manera permanente salir del país y le negó la emisión de un pasaporte, lo que le ha impedido visitar a sus hijos, a quienes no ve desde hace once años.
La muerte del abogado Khosrow Alikordi, figura reconocida por su defensa de presos políticos y víctimas de abusos judiciales, ha generado un clima de tensión entre activistas y organizaciones civiles. Su fallecimiento continúa bajo cuestionamientos, lo que ha incrementado el escrutinio internacional sobre las acciones recientes del gobierno iraní.
Durante el homenaje por Alikordi en Mashhad, fuerzas de seguridad rodearon el lugar y realizaron múltiples detenciones. De acuerdo con los primeros reportes de su fundación, Mohammadi y los demás activistas fueron trasladados a instalaciones gubernamentales sin que sus familiares o representantes legales hayan sido informados de su paradero exacto.
La detención ocurre en un contexto de creciente presión sobre periodistas, defensoras de derechos humanos y colectivos feministas en Irán, que en los últimos meses han denunciado un endurecimiento de políticas represivas. La comunidad internacional continúa a la espera de información oficial sobre la situación de Mohammadi y los otros activistas.





