Hoy se celebra el Día Mundial de la Diabetes, una fecha clave para visibilizar una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo. Bajo el lema “Diabetes en las diferentes etapas de la vida”, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Diabetes (IDF) llaman a abordar la diabetes desde una perspectiva integral, con un énfasis especial en el entorno laboral y el bienestar a lo largo del ciclo vital.
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¿Por qué se conmemora el 14 de noviembre?
- Esta fecha fue elegida en homenaje al nacimiento del Sir Frederick Banting, co-descubridor de la insulina en 1922, un hallazgo trascendental para millones de personas con diabetes.
- El Día Mundial de la Diabetes fue establecido por la IDF y la OMS en 1991 y, desde 2006, es reconocido oficialmente por la Asamblea General de la ONU.

Tema de 2025: “Diabetes en todas las etapas de la vida” y por qué importa
- La OMS destaca que la diabetes puede afectar a cualquier persona, desde la infancia hasta la vejez, e insiste en un enfoque que integre prevención, diagnóstico y manejo en cada etapa vital.
- Además, se lanzan directrices nuevas para la diabetes durante el embarazo, un tema crítico: la OMS presenta 27 recomendaciones basadas en evidencia para monitoreo, tratamiento y apoyo integral durante el embarazo.
- Estas guías buscan prevenir no solo complicaciones graves inmediatas (como preeclampsia o muerte prenatal), sino también reducir el riesgo futuro de desarrollar diabetes tipo 2 tanto en la madre como en el bebé.
El gran foco: el entorno laboral
- Aunque el lema principal es sobre el ciclo vital, la IDF pone especial atención este año en el lugar de trabajo. Millones de personas con diabetes están en edad laboral, y enfrentan desafíos reales en su entorno laboral.
- Según un estudio global reciente de la IDF, un 40% de los empleados con diabetes ha sufrido trato negativo en su empleo por su condición.
- Particularmente alarmante: uno de cada tres ha considerado dejar su trabajo por cómo los tratan, y el 23% reporta haber perdido oportunidades de crecimiento profesional debido a la diabetes.
- Además, muchos no se sienten cómodos realizando acciones cotidianas como administrarse insulina o medirse la glucosa en su lugar de trabajo: el 26% evita pincharse insulina y el 20% revisarse la glucosa por la presión social.
- Por si fuera poco, más de una cuarta parte ha dicho que le han negado pausas laborales para atender su diabetes, lo que limita seriamente su manejo.
- La encuesta también reveló que muchos no revelan su diagnóstico: uno de cada diez no ha informado a su empleador por miedo a ser discriminado, y de ellos, el 43 % teme represalias en su carrera.
La dimensión global del problema
- La diabetes sigue siendo una amenaza global de salud pública. La OMS advirtió que puede causar complicaciones severas: daños al corazón, riñones, nervios y visión si no se diagnostica o controla adecuadamente.
- La OMS también ha establecido metas ambiciosas para 2030: que el 80 % de las personas con diabetes estén diagnosticadas, que un 80 % de las diagnosticadas tenga buen control glucémico, y que todos los pacientes con diabetes tipo 1 tengan acceso a insulina y autocontrol.
- Según la OPS (Organización Panamericana de la Salud), muchas complicaciones podrían prevenirse mediante hábitos saludables: alimentación balanceada, actividad física, evitar el tabaco y diagnósticos tempranos.
Historias reales y consecuencias sociales
- El estudio de la IDF también subraya la carga emocional: 3 de cada 4 personas con diabetes han experimentado ansiedad, depresión u otros problemas de salud mental debido a su condición.
- Esta presión no solo es personal, sino también estructural: la discriminación en el lugar de trabajo limita el desarrollo profesional de quienes viven con diabetes, y muchas veces los empleados recurren solo a compañeros de confianza para hablar de su condición.
- A nivel social, estas barreras perpetúan el estigma y dificultan la creación de ambientes laborales más solidarios y saludables para quienes viven con esta enfermedad.
Qué se puede hacer: llamado a la acción
- Concientización: Empresas y líderes deben informarse sobre la diabetes y promover entornos laborales más inclusivos y flexibles.
- Políticas de salud laboral: Implementar pausas para autocontrol, permitir espacios adecuados para inyecciones o medición de glucosa, y educar a todo el personal.
- Educación temprana: Promover programas escolares y comunitarios que enseñen sobre prevención, especialmente para la diabetes tipo 2, que en muchos casos se puede prevenir o retrasar.
- Apoyo en la atención materna: Aplicar las nuevas guías de la OMS para gestionar la diabetes durante el embarazo, con monitoreo, tratamiento personalizado y apoyo multidisciplinario.
- Autoevaluación y detección: Las personas pueden hacer pruebas de riesgo, consultar con profesionales de salud y realizarse exámenes regulares para detectar la diabetes a tiempo.
En México y América Latina: una realidad palpable
- En países latinoamericanos, la diabetes representa un gran reto de salud pública, con tasas crecientes y una necesidad urgente de programas que garanticen acceso al diagnóstico y al tratamiento.
- Instituciones de salud, organizaciones no gubernamentales y el sector privado pueden unirse para elevar campañas locales, generar actividades educativas, jornadas de salud y promover la iluminación simbólica de edificios con el color azul, símbolo universal de esta causa. (Esta iniciativa se lleva a cabo en muchas ciudades cada 14 de noviembre.)
- También es vital que los empleadores locales adopten políticas inclusivas, especialmente en un contexto donde muchas personas con diabetes todavía enfrentan discriminación laboral.
Más que un día para concienciar, el Día Mundial de la Diabetes es una llamada urgente para la acción colectiva: trabajar por entornos laborales más empáticos, garantizar atención de calidad en todas las etapas de la vida y derribar el estigma que limita oportunidades.
Porque la diabetes no es solo una enfermedad crónica, sino una realidad humana con rostros, desafíos y esperanza.





