Hoy el planeta se tiñe de azul. Monumentos, edificios emblemáticos y redes sociales se iluminan con el color insignia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para conmemorar el Día de las Naciones Unidas, una fecha que recuerda la entrada en vigor de la Carta de la ONU el 24 de octubre de 1945, el documento que dio origen a la organización internacional más importante del mundo.
A 80 años de su fundación, la ONU sigue siendo símbolo de esperanza, diplomacia y cooperación entre naciones. Sin embargo, su papel actual enfrenta nuevos desafíos: conflictos bélicos en curso, crisis humanitarias, cambio climático y desigualdades que ponen a prueba los mismos ideales sobre los que fue construida.
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Un día que marcó el rumbo del mundo
La historia del 24 de octubre se remonta al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando 51 países firmaron la Carta de las Naciones Unidas en San Francisco con un propósito común: evitar otra catástrofe global. El documento entró en vigor ese mismo día de 1945, tras la ratificación de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad: China, Francia, la entonces URSS, Reino Unido y Estados Unidos.
Desde entonces, cada 24 de octubre el mundo celebra la unidad, la paz y el multilateralismo. La fecha fue oficialmente proclamada por la Asamblea General en 1947 y, en 1971, se invitó a todos los Estados miembros a observarla como un día de conmemoración pública.
Este año, bajo el lema “Unidos por un futuro sostenible”, la ONU centra su mensaje en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que buscan erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la paz antes del año 2030.
Desde Nueva York hasta Nairobi, pasando por México, cientos de sedes diplomáticas y escuelas realizan actividades, conferencias y exposiciones para resaltar la importancia de la cooperación internacional en un contexto marcado por la crisis climática, las guerras y el avance de la inteligencia artificial en la geopolítica mundial.
“El espíritu de las Naciones Unidas sigue siendo tan esencial hoy como hace ocho décadas: solo trabajando juntos podremos construir un futuro de paz, dignidad y prosperidad para todos”, señaló António Guterres, secretario general de la ONU, en su mensaje oficial de este año.
El azul de la esperanza
Como cada año, la campaña “Turn the World UN Blue” invita a iluminar de azul los edificios más emblemáticos del planeta: desde el Empire State en Nueva York hasta el Ángel de la Independencia en Ciudad de México.
El color azul simboliza la esperanza y la cooperación entre naciones, un recordatorio visual de los ideales fundacionales de la organización.
En México, diversas universidades y centros culturales realizan conversatorios sobre derechos humanos, diplomacia y medio ambiente, mientras que en redes sociales se multiplican los mensajes con el hashtag #UnitedNationsDay.
La ONU, un pilar en tiempos de incertidumbre
Actualmente, la ONU agrupa a 193 países miembros y desempeña un papel fundamental en temas como el mantenimiento de la paz, la ayuda humanitaria, la lucha contra el cambio climático y la protección de los derechos humanos.
En los últimos años ha intervenido en misiones de paz en Sudán del Sur, República Democrática del Congo y Haití, y ha coordinado respuestas humanitarias tras desastres naturales y crisis migratorias.
Pese a las críticas sobre su eficacia, la ONU sigue siendo el principal foro global para el diálogo y la cooperación multilateral. En palabras de Guterres, “la humanidad enfrenta problemas que ningún país puede resolver solo”.
Más que una efeméride
El Día de las Naciones Unidas no es solo una fecha simbólica; es una oportunidad para reflexionar sobre los logros y los retos de una institución que, desde 1945, ha trabajado por mantener la paz, promover el desarrollo y defender la dignidad humana.
A 80 años de su fundación, la ONU sigue recordando al mundo que la cooperación, la empatía y la justicia son las únicas rutas hacia un futuro verdaderamente compartido.