Con la llegada de diciembre, el entretenimiento en los hogares gira en torno a historias que capturan el espíritu de la temporada. El panorama actual es una mezcla entre la nostalgia que evocan los clásicos de toda la vida y la emoción por descubrir nuevas historias diseñadas específicamente para estas fechas.
Aunque hay grandes estrenos generales en las plataformas, como la segunda temporada de “Fallout” en Prime Video o los últimos capítulos de “Stranger Things” en Netflix, la demanda de contenidos temáticos navideños sigue un camino propio y bien definido.
Este año, los espectadores se debaten entre el confort de revivir sus películas favoritas y la curiosidad por estrenos que ofrecen desde comedias románticas hasta un terror festivo inesperado.
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Películas: El dominio de los clásicos y el auge de nuevos títulos
En el mundo del cine navideño, los títulos consagrados mantienen una hegemonía absoluta. Películas como “Mi pobre angelito”, “Qué bello es vivir”, “Elf” o “El Expreso Polar” son, año tras año, la columna vertebral de los maratones familiares. Estos clásicos trascienden generaciones, ofreciendo una mezcla de risas, valores y magia que se ha convertido en un ritual en sí mismo.
Su disponibilidad en plataformas como Disney+, Netflix y Prime Video facilita que sigan siendo la primera opción para muchas personas. Junto a ellos, joyas más modernas como “Klaus” (2019) se han ganado rápidamente un lugar en este panteón por su innovadora animación y su emotiva reinvención del origen de Santa Claus.

Sin embargo, 2025 no se queda solo en lo conocido. Las principales plataformas han apostado fuerte por estrenos originales que buscan convertirse en los clásicos del futuro. Netflix lidera esta oferta con títulos como “Un robo muy navideño”, una comedia romántica sobre dos empleados que planean el atraco perfecto en Nochebuena;
“El secreto de Santa”, donde una madre soltera se disfraza de Santa Claus y se enamora del gerente del hotel; y “Adiós, June”, un drama familiar dirigido por Kate Winslet que explora las relaciones fraternas frente a una crisis. Por su parte, Disney+ estrena “Una Navidad muy Jonas Brothers”, una aventura contrarreloj de los famosos hermanos, y Prime Video presenta “¡Vaya Navidad!”, una comedia protagonizada por Michelle Pfeiffer sobre una madre que pasa la fiesta sola.

Una tendencia que gana adeptos es la de la “Navidad oscura”, que ofrece una alternativa para quienes buscan salir de la narrativa tradicional. Este subgénero rescata clásicos como “Gremlins” (1984) o “El extraño mundo de Jack” (1993), y se nutre de películas más recientes como “Krampus” (2015) o la finlandesa “Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad” (2010). Incluso hay propuestas nuevas como “Noche de paz, noche de horror”, un remake sangriento que lleva el terror festivo a los cines en 2025.
Series: La apuesta por el formato largo y las comedias internacionales
En cuanto a las series, la oferta es más reducida pero muy específica. Destacan producciones que apuestan por el humor y la comedia, con tramas que giran alrededor del caos familiar y las relaciones durante las fiestas. Un ejemplo claro es “Hombre vs bebé” en Netflix, protagonizada por Rowan Atkinson, que ya es tendencia por su premisa cómica sobre un conserje que debe cuidar a un bebé en plena Navidad.

También en Netflix, la serie noruega “Navidad en casa” sigue con humor las desventuras amorosas de una treintañera durante varias navidades, mientras que “Elfos” ofrece una visión oscura y anti-navideña de las criaturas nórdicas. En Prime Video, “Con amor” explora las dinámicas familiares y vecinales durante una celebración navideña.
Tendencias globales: Comodidad, variedad de géneros y el poder de las plataformas
La forma en que se consume el entretenimiento navideño hoy está marcada por varias tendencias claras. En primer lugar, predomina el “home cinema”; la comodidad de ver contenido desde el sofá, sin límites de horario y con un catálogo enorme a disposición, ha consolidado a las plataformas de streaming como el principal canal de entretenimiento festivo.

En segundo lugar, existe una diversificación de géneros notable. Ya no solo se buscan comedias familiares empalagosas. El público disfruta de un espectro que va desde el romance y el drama íntimo hasta el terror, la fantasía oscura y el thriller, demostrando que la Navidad puede ser el escenario para cualquier tipo de historia. Finalmente, las plataformas producen sus propios clásicos.
El éxito de “Klaus” en Netflix es el mejor ejemplo de cómo un estreno moderno puede, en pocos años, instalarse en el imaginario colectivo junto a los grandes títulos. Cada nuevo diciembre, las plataformas lanzan sus apuestas, con la esperanza de que títulos como “Un robo muy navideño” o “El secreto de Santa” capturen la atención del público y se sumen al ciclo de re-visión anual.






