La universidad se vuelve selva: Chapingo llega a Cozumel para aprender conservando
No todo se aprende en los libros. A veces, el salón de clases tiene cocodrilos, manglares y dunas costeras. Eso lo tienen claro en la Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC), que abrió las puertas del Parque Ecoturístico Punta Sur a cinco estudiantes de la Universidad Autónoma Chapingo para que conviertan la reserva ecológica Laguna Colombia en su aula viviente durante los próximos tres meses.
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La información, publicada en los canales oficiales del Gobierno de Quintana Roo, detalla que Monserrat Hernández, Sarahi Carrillo, Janet Rodríguez, Arleth Ortega y Carlos Galindo —alumnos de Ingeniería en Restauración Forestal e Ingeniería Forestal— ya se integraron a los trabajos de conservación en uno de los ecosistemas más valiosos de la ínsula. No vienen de turismo. Vienen a trabajar, a medir, a restaurar y a aprender haciendo.

Punta Sur: El laboratorio viviente que enseña con hechos
El maestro Jesús Benavides Andrade, director de Punta Sur, lo explicó con claridad:
“Laguna Colombia es un espacio donde el conocimiento se construye en campo. Aquí las y los estudiantes no solo observan, sino que desarrollan habilidades, conocimientos y actitudes al participar activamente en acciones que tienen un impacto directo en el equilibrio de nuestros ecosistemas”.
Y vaya que el plan de trabajo es ambicioso. Los jóvenes de Chapingo se sumarán a:
- Restauración de dunas costeras, esas barreras naturales que protegen a la isla de tormentas y huracanes mientras sirven de refugio a una biodiversidad única.
- Conservación del manglar, ese ecosistema vital que captura carbono, protege la fauna y estabiliza la línea de costa.
- Monitoreo fisicoquímico del complejo lagunar, para evaluar la salud del sistema acuático y su relación con el manglar.
- Muestreo y seguimiento de la población de cocodrilos, una especie clave para entender el equilibrio ecológico de la zona.
- Educación ambiental, para sensibilizar a comunidad y visitantes sobre la urgencia de proteger estos espacios.
No es una lista de tareas. Es una inmersión total en la ciencia aplicada a la conservación.

Una alianza que forma profesionales y protege patrimonio
Detrás de esta colaboración hay una visión clara. La directora general de la FPMC, Juanita Alonso Marrufo, subrayó que este tipo de alianzas fortalecen la formación de nuevas generaciones de profesionales ambientales, alineadas con el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo que impulsa la gobernadora Mara Lezama Espinosa.
No se trata solo de recibir estudiantes. Se trata de integrarlos a una estrategia donde la participación social, la educación y la protección del patrimonio natural son ejes del desarrollo sostenible. En otras palabras: formar a quienes mañana tomarán decisiones sobre el medio ambiente, pero formarlos desde la trinchera, con las botas llenas de lodo y los ojos llenos de evidencia.
Más que una estancia: Una experiencia que marcará su carrera
Para Monserrat, Sarahi, Janet, Arleth y Carlos, estos tres meses en Laguna Colombia serán mucho más que un requisito académico. Es la oportunidad de entender que la conservación no es un concepto abstracto, sino un esfuerzo colectivo que requiere manos en la tierra, datos precisos y vocación.
Cada registro que tomen, cada monitoreo que realicen, cada acción de restauración que ejecuten contribuirá directamente a la protección del patrimonio natural de Cozumel. Y cuando regresen a las aulas de Chapingo, llevarán consigo algo que ningún libro puede enseñar: la certeza de que lo que estudiaron sirve para algo real, aquí y ahora.
Lo que viene: Conocimiento que se queda en la isla
La FPMC lo deja claro: los espacios naturales de Cozumel no son solo para ser admirados. Son centros de aprendizaje donde estudiantes de distintos niveles y regiones del país pueden formarse desde la experiencia.
Y mientras estos jóvenes trabajan bajo el sol del Caribe, midiendo la salud del manglar o monitoreando cocodrilos, algo más grande está ocurriendo: la conservación deja de ser una intención y se convierte en una profesión.
Porque el futuro de Cozumel —y de todo Quintana Roo— se construye hoy, con estudiantes que aprenden a cuidar lo que otros solo miran.uTambién te puede interesar: ¡Cero Tolerancia! Estefanía Mercado encabeza rescate de perrita y sus cachorros abandonados en Playa del Carmen






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