CIUDAD DE MÉXICO. — La difusión de un video grabado durante una exposición de mascotas generó una ola de indignación en redes sociales tras documentar la presencia de un perro de raza xoloitzcuintle completamente tatuado en el lomo y las extremidades. En las imágenes se aprecia al ejemplar luciendo trazos de dragones, accesorios metálicos y un reloj dibujado en una de sus patas, mientras el propietario presumía el procedimiento afirmando que la mascota no había requerido anestesia ni manifestaba dolor, postura contrastada por usuarios y especialistas que señalaron signos evidentes de estrés y malestar en el animal.

El rechazo social derivó en sanciones por parte de los organizadores del evento y en un debate sobre los límites legales y éticos del trato hacia las mascotas en exposiciones públicas.
Sanciones, postura del tatuador y debate sobre maltrato animal
El caso generó repercusiones inmediatas entre organizadores, involucrados y organizaciones ambientalistas:

- Expulsión e inconsistencias: Tras la viralización del material y las protestas del público asistente, la administración de la expo vetó la entrada del propietario y retiró al ejemplar del recinto.
- Declaraciones de los responsables: El dueño argumentó que las intervenciones eran estéticas y sin sufrimiento para el can, mientras que el tatuador involucrado ofreció disculpas públicas asegurando haber realizado el trabajo bajo presión comercial.
- Signos de estrés y denuncia: Activistas por los derechos de los animales resaltaron que el xoloitzcuintle presentaba postura encorvada, temblores e inapetencia durante la exhibición. Colectivos de protección animal exigieron la intervención de las fiscalías ambientales locales para investigar al propietario por presunto maltrato, toda vez que las marcas en la piel de la mascota son irreversibles.
Continúa leyendo: Tres ataques a mototaxistas sacuden Cancún




Sé el primero en comentar post