Sin saberlo cuando menos dos mil adultos de Bacalar presentan desnutrición., mermando su calidad de vida, además de padecer enfermedades crónico-degenerativas que heredan a sus hijos.
Los programas médicos y de asistencia social son insuficientes y en gran parte se limitan a regalar sobres de suero, pastillas para dolores primarios, pero no atienden problemas de fondo.
Las figuras delgadas, piel reseca, bajo peso y tamaño son algunas características de la desnutrición en adultos, no solo mayores. En los casos que presentan enfermedades crónico-degenerativas la situación es más complicada.
Esta problemática se presenta y resiente más en las comunidades rurales, sobre todo donde los servicios médicos son casi inexistentes, afirmó la regidora Candita del Rocío Kú Loría.
“Nuestros abuelitos no tienen siquiera ácido fólico o medicamentos para la gripe o tos. Si le sumamos que no se alimentan bien, la calidad de vida no es óptima”, afirmó.
Ku Loría estimó que según indicadores de organismos estatales y federales, hay por lo menos dos mil adultos en tales condiciones.
Señaló que antes la población vivía cuando menos 80 años pero ahora con dificultad llega a los 70.
Los apoyos de programas de beneficio social que llegan son insuficientes, puesto que el recorte presupuestal registrado el presente año, impidió se ampliará el marco de acción. Herlindo Vázquez





