Gabriel Garzón actor doblaje: muere la voz del Topo Gigio a los 57 años
El actor de voz, de 57 años, murió por un paro cardiorrespiratorio. Dejó un legado imborrable que incluyó a “Molas” en Buscando a Nemo y una extensa carrera en radio, pero será eternamente recordado por darle vida al ratoncito que conquistó a Latinoamérica.
Ciudad de México, 26 de enero de 2026. La industria del entretenimiento en México está de luto. Gabriel Garzón Lozano, el actor de doblaje cuya voz cálida y distintiva dio vida al “Topo Gigio” para generaciones de latinoamericanos, falleció en la madrugada de este lunes a los 57 años, víctima de un paro cardiorrespiratorio. La noticia, confirmada por su hija Dania Garzón y ampliamente reportada por medios nacionales, conmocionó a colegas y seguidores, poniendo fin a una carrera que se coló en los hogares y en la memoria colectiva.
El primer anuncio público lo hizo su amigo y compañero en Radio Fórmula, el comediante Jorge Falcón, quien a través de un video en Instagram compartió la triste noticia visiblemente afectado. El deceso ocurrió en su domicilio de la Ciudad de México, donde fue encontrado sin vida. Más allá del personaje que lo hizo famoso, Garzón deja un vacío profundo en el doblaje y la locución mexicana, recordado no solo por su talento, sino por su calidad humana.
Una carrera construida con voces inolvidables
Gabriel Garzón no fue solo una voz; fue muchas. Su talento le permitió encarnar personajes que se volvieron parte del imaginario popular. Aunque “Topo Gigio” fue su papel más emblemático –el ratoncito de frase “¡Órale, que poca!” que protagonizó programas infantiles en los 90–, su registro era vasto y versátil. Prestó su voz a “Molas”, el pez cirujano regordete y olvidadizo de Buscando a Nemo; dio vida al presentador de noticias Kent Brockman y a otros personajes en Los Simpson; y fue “Luno”, el gato aliado, en la serie Sailor Moon.

Su trabajo no se limitó al mundo de la animación. Durante años, fue una voz familiar en la radio mexicana como locutor de Radio Fórmula, donde condujo el programa “Con Permiso” junto a Jorge Falcón y Héctor Suárez Gomís. En ese espacio, mostró otra faceta: la del comunicador agudo, cercano y con un humor único, que consolidó su conexión con el público adulto.
El legado de un hombre detrás del micrófono
El duelo por su partida ha sido expresado con crudeza y cariño. Su hija Dania compartió un desgarrador mensaje en redes:
“Te amo, mi papa hermoso. Descansa en paz… Gracias por todo, por ser mi papá, mi amigo, mi confidente, mi apoyo… Te extrañaré toda la vida”.

Colegas del doblaje como Moisés Palacios y Ricardo Mendoza se sumaron al dolor, recordando no solo al profesional impecable, sino al compañero generoso y al ser humano excepcional que era.
Gabriel Garzón representó una era del doblaje mexicano caracterizada por la calidez, la claridad y una conexión emocional única con el personaje. En una época anterior al streaming globalizado, voces como la suya eran el puente indispensable para que historias universales llegaran a los hogares mexicanos y latinoamericanos con autenticidad. Su interpretación del Topo Gigio no era una simple traducción; era una reinvención llena de carisma que terminó por apropiarse del personaje, haciendo imposible para millones disociar al ratoncito de su voz.

El silencio de un micrófono que nunca se apagará del todo
La partida de Gabriel Garzón deja un silencio particularmente elocuente. Es el silencio de un micrófono que ayudó a contar miles de historias y a moldear la infancia de un continente. Su voz, sin embargo, no se apaga. Resuena en cada repetición de un capítulo, en el recuerdo de una frase icónica, en la risa de quienes crecieron con sus personajes. Su legado es la prueba de que el trabajo del actor de doblaje, cuando se hace con maestría y corazón, trasciende la pantalla y se graba a fuego en la memoria cultural de un país.
Descanse en paz la voz que, durante décadas, nos dijo con la frescura del Topo Gigio: “¡Buenas noches!”.





