La tensión en Oriente Medio no solo se siente en el mapa, también retumba en los mercados financieros del mundo. De acuerdo con información publicada por Aristegui Noticias, la escalada del conflicto ya provoca sacudidas en las bolsas europeas y un repunte histórico en los precios del gas natural.
Mientras los inversionistas intentan adelantarse a las repercusiones macroeconómicas del conflicto, las principales plazas bursátiles de Europa registran caídas importantes. La Bolsa de París mantiene una tendencia descendente y su indicador CAC 40 pierde 2.8 por ciento. En tanto, Fráncfort retrocede 4.10 por ciento y Milán cae 4.2 por ciento al corte del mediodía. El nerviosismo es palpable y los mercados reaccionan casi al ritmo de cada titular internacional.

El golpe más fuerte se percibe en el sector energético. Los precios del gas en Europa se dispararon hasta 50 por ciento tras la paralización de la producción de gas natural licuado en Qatar. La planta de Ras Laffan, considerada la mayor instalación de exportación de GNL del mundo, fue atacada con drones, lo que obligó a suspender operaciones. Este complejo abastece aproximadamente una quinta parte del suministro global, por lo que cualquier interrupción impacta de inmediato en el mercado.
Horas después del anuncio de cierre por parte de QatarEnergy, el contrato de futuros TTF, referencia en Europa, superó los 48 euros, su nivel más alto en casi un año. Este martes, el mismo indicador llegó a rozar los 60 euros por megavatio-hora, con un incremento superior al 23 por ciento en una sola mañana. Apenas en febrero, el precio se mantenía entre 30 y 34 euros por MWh.
Qatar es uno de los mayores productores mundiales de gas natural licuado, junto con Estados Unidos, Australia y Rusia. Además, comparte con Irán el yacimiento de gas más grande del planeta, conocido como Campo Norte. La empresa estatal declaró por primera vez un evento de fuerza mayor en sus contratos de suministro, una señal que incrementó la inquietud en los mercados internacionales.
A la par, el estratégico estrecho de Ormuz concentra la atención global. Por esta vía marítima transita cerca del 20 por ciento del petróleo y del gas natural licuado del mundo. La paralización del tráfico en esa zona eleva el riesgo de desabasto y presiona aún más los precios. Esta mañana, el barril de Brent del Mar del Norte subió 5.45 por ciento.
Frente a este panorama, gobiernos europeos han buscado enviar mensajes de calma. El ministro de Economía de Francia aseguró que no existe riesgo inmediato de desabasto ni de gas ni de gasolina. Sin embargo, la volatilidad sigue marcando el pulso de los mercados.
La guerra, aunque distante geográficamente, ya tiene efectos tangibles en los bolsillos y en la estabilidad financiera global. El tablero económico mundial se mueve con cada decisión estratégica en Oriente Medio, y por ahora, la incertidumbre es la protagonista.
Fuente: Aristegui Noticias






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