El Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas de Quintana Roo (Ibanqroo) sostiene que los pasos de fauna integrados en el proyecto del Tren Maya están estratégicamente ubicados y son monitoreados, respondiendo a críticas sobre su efectividad ecológica.
El titular de la institución, Javier Carballar Osorio, ha argumentado que estos cruces fueron colocados en corredores de alta movilidad de especies, aunque reconoce que el verdadero reto está en el seguimiento y los ajustes continuos.
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La postura de la autoridad ambiental local
El Ibanqroo defiende la planeación de los pasos de fauna para el Tren Maya en la región. Javier Carballar Osorio explicó que las estructuras se instalaron en lugares clave, identificados mediante estudios técnicos previos. Como ejemplo, mencionó que varios fueron ubicados en zonas de la carretera federal 307, donde históricamente existe un tránsito constante de fauna.

Carballar Osorio enfatizó que el desafío actual va más allá de la construcción. “El reto no es únicamente construirlos, sino darles continuidad y seguimiento”. Para ello, se ha implementado un monitoreo con herramientas como cámaras de foto-trampeo en distintos puntos de la ruta.
Este seguimiento busca documentar qué especies utilizan los pasos, generar datos verificables y determinar si se necesitan ajustes en el diseño o la ubicación. El funcionario asegura que este análisis permitirá determinar si algunos cruces deben modificarse, ampliarse o complementarse.
El contexto de debate y el caso del jaguar
La defensa del Ibanqroo se da en medio de un debate público donde activistas y especialistas han advertido sobre posibles deficiencias en el diseño, la conectividad y el uso real de estos pasos. Este debate se ha centrado especialmente en la protección del jaguar, especie en peligro de extinción en México y considerada prioritaria.
El caso del jaguar ilustra la complejidad del asunto. Por un lado, el Tercer Censo Nacional reportó un incremento cercano al 10% en su población en los últimos seis años, cifra que Carballar calificó de “alentadora”. Por otro, el funcionario admitió que su estatus de protección se mantiene, lo que refuerza la necesidad de proteger su hábitat.
Paralelamente, un análisis de conversación digital señaló que una narrativa persistente en redes sociales ha vinculado erróneamente, según el estudio, imágenes de jaguares atropellados en carreteras con la operación del Tren Maya.
Medidas complementarias y visión a futuro
El enfoque de las autoridades combina la infraestructura específica con medidas de conservación más amplias. Además de los pasos de fauna, el proyecto ha impulsado la creación de Áreas Naturales Protegidas (ANP) en la región. Ejemplos de estas en Quintana Roo son el Área de Protección de Flora y Fauna Jaguar en Tulum, y las áreas Playa Delfines, Jacinto Pat y San Buenaventura, destinadas a conservar hábitats y especies endémicas.
La visión presentada por el Ibanqroo es que la conservación ambiental es un proceso dinámico que requiere seguimiento permanente, transparencia y ajustes basados en evidencia científica. La efectividad final de los pasos de fauna en el Tren Maya dependerá, según esta postura, de la continuidad en la evaluación y la capacidad para realizar mejoras basadas en los datos recopilados.
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