Este inicio de año ha sido complicado para el empresariado pues los problemas de inflación, incremento de impuestos y nuevas regulaciones en materia laboral, afectó el bolsillo de los empresarios y han incrementado los costos en los productos hasta en 12%.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Eduardo Martínez González, mencionó que son varias las condiciones además de la inflación lo que provocaron estos incrementos en los productos y servicios que ofrecen las empresas.
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Incremento de impuestos lacera bolsillo de empresarios
También el incremento al Impuesto Sobre la Nómina de 3 a 4% en Quintana Roo, además de las nuevas reformas laborales que incrementaron el período vacacional a los trabajadores que provocará un proceso de adaptación en las empresas por lo menos los primeros seis meses para buscar empleados que reemplacen vacaciones y afrontar los gastos operativos.

“Nuestro análisis refleja alrededor de entre un 12% que hay que subir al valor del producto final al consumidor para poder soportar todas estas cargas. Ya de entrada el producto final probablemente lo tienes que vender mucho más arriba que la inflación en sí producto de ello”, sostuvo.
Martínez González.
El presidente del CCE también mencionó que el incremento al salario mínimo al 20% es otra de las condiciones complejas que enfrentan el empresariado al considerar que tendrá impacto con la inflación.
“Hay muchas cosas que están juntas piramidandose en estos costos, por lo que definitivamente es un reto para la empresas y un reto para todos, salir adelante con estas nuevas medidas, organizarnos. Yo creo que todas las empresas ya están tomando cartas en el asunto y también pedirle al gobierno federal que este muy pendiente, que esté activamente tomando medidas compensando para equilibrar estos efectos”, dijo el presidente de CCE.
El líder empresarial agregó que en el tema de las vacaciones que por ley son de 12 días con la nueva reforma no se espera que las empresas no la respeten, al contrario, ya que habrán mecanismos para que los trabajadores lo denuncien o reclamen por lo que es una carga económica peor que contratar a más personal para reemplazo de vacaciones.


