Este lunes 23 de junio, Irán lanzó una serie de misiles balísticos contra bases militares estadounidenses en Catar e Irak, en una acción bautizada ‘Presagios de Victoria’. La mayoría fue interceptada por defensas aéreas: en Al Udeid, Catar, se detectaron explosiones en el cielo de Doha, y en la base de Ain al‑Asad, en Irak, también se activaron sistemas de defensa. Teherán justificó este ataque como respuesta directa a los bombardeos ordenados por Trump contra sus instalaciones nucleares durante el fin de semana, operación que también afectó objetivos en Irán e Israel.
Contenido
Catar advierte con “respuesta proporcional”
El gobierno de Catar condenó el ataque iraní como una violación clara de su soberanía y reservó el derecho de ejecutar una respuesta en proporción al daño recibido. Su espacio aéreo permaneció cerrado durante gran parte del día, y Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait siguieron el mismo protocolo como medida de precaución.

EE. UU. exige definiciones en América Latina
Desde Washington, el Departamento de Estado advirtió a los países latinoamericanos que deben tomar una postura respecto al conflicto: “determinar de qué lado están”, dijeron altos funcionarios. El llamado refleja la presión estadounidense para consolidar una unidad diplomática ante las escaladas en el Golfo, y anticipa posibles consecuencias para quienes se mantengan neutrales o cercanos a Irán.

También te puede interesar: “No están solos”: Presidenta Claudia Sheinbaum brinda apoyo a damnificados





