SEMAR reconoce a su gente en el Día de la Gente de Mar
La Secretaría de Marina de México conmemora el Día de la Gente de Mar, una fecha destacada cada 25 de junio por la Organización Marítima Internacional (OMI) para visibilizar el trabajo de las personas que hacen posible el comercio y la seguridad en el mar.
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Capitanes, oficiales, pescadores, operadoras y personal técnico forman parte esencial de la cadena logística global. Su esfuerzo asegura el transporte de alimentos, combustibles y medicinas en todos los continentes. En México, la Marina reconoció públicamente la importancia de este sector estratégico, destacando su compromiso y dedicación diaria.
Durante el evento conmemorativo, la Unidad de Capitanías de Puerto y Asuntos Marítimos (UNICAPAM) destacó que miles de mexicanos trabajan en condiciones exigentes que exigen habilidades técnicas, fortaleza emocional y sentido de responsabilidad permanente.
Campaña global contra el acoso
Este año, la OMI impulsó una campaña bajo el lema “Mi buque libre de acoso” para combatir el hostigamiento a bordo. Datos recientes revelan que una alta proporción de trabajadores del mar ha sido víctima de acoso físico, verbal o psicológico en sus espacios laborales. La campaña promueve la tolerancia cero y busca fomentar entornos seguros, inclusivos y respetuosos.
México se sumó a este llamado internacional con acciones de difusión en puertos, embarcaciones y redes institucionales. El mensaje principal: ningún trabajador o trabajadora debe sufrir abuso mientras cumple su deber. La Marina instó a denunciar cualquier situación irregular a través de los canales oficiales de la autoridad marítima nacional.
Además de proteger los derechos de la gente de mar, la campaña contribuye a mejorar la calidad del trabajo a bordo, reducir la rotación de personal y fortalecer la moral de las tripulaciones que laboran durante semanas lejos de sus hogares.
Presencia activa en el comercio global
Actualmente, el 80% del comercio mundial se transporta por vía marítima. Sin la gente de mar, los productos que llegan a supermercados, hospitales y fábricas simplemente no estarían disponibles.
La Marina subrayó el rol estratégico de la industria marítima en la seguridad energética y alimentaria del país, además de su relevancia en situaciones de emergencia como desastres naturales o bloqueos logísticos.
La capacitación constante del personal marítimo, los programas de seguridad portuaria y la supervisión de las rutas nacionales e internacionales son tareas que dependen directamente de estas tripulaciones. Por ello, se reiteró la necesidad de garantizar condiciones de trabajo dignas, salud física y mental, y reconocimiento permanente a quienes navegan los mares.
Llamado a la conciencia pública
Durante las celebraciones, se hizo un llamado a la población en general para valorar el trabajo de quienes, sin ser visibles, sostienen la economía global desde altamar. La Marina destacó que la gente de mar también enfrenta desafíos como el aislamiento, la inestabilidad laboral y riesgos naturales.
Desde la formación académica hasta los protocolos de seguridad, la Secretaría de Marina ha reiterado su compromiso por ofrecer herramientas sólidas que fortalezcan el desarrollo profesional y humano de este gremio.
Además de las conmemoraciones simbólicas, se realizaron actividades en varias capitanías del país, incluyendo charlas, capacitaciones y ceremonias. La intención: acercar a la sociedad a este mundo poco explorado pero vital para el funcionamiento del país.
Mirada al futuro marítimo
La conmemoración también representa una oportunidad para reflexionar sobre el futuro del transporte marítimo. La digitalización de los puertos, la automatización de procesos y los desafíos medioambientales requerirán preparación constante y nuevas competencias para las generaciones futuras de trabajadores del mar.
En este contexto, la Marina señaló la importancia de políticas públicas sostenidas que fomenten la formación técnica y el relevo generacional, sin dejar de priorizar la salud, el respeto y la equidad.
A medida que crecen las exigencias logísticas del mundo actual, también crece la necesidad de reconocer a quienes mantienen operativa esa gran cadena invisible que conecta océanos y comunidades.





