Cancún, Quintana Roo. – Don José llegó hace tres años desde Chiapas con una maleta de sueños y las manos callosas. Soñaba con playas paradisíacas, pero hoy su realidad es el “Crucero”, donde espera junto a otros migrantes que alguien lo contrate como albañil.
La bonanza inicial se esfumó cuando dejó de cobrar su raya semanal y las obras del tren maya lo dejaron fuera.

Ayer, su primo Ernesto no regresó a la cuartería que comparten con seis hombres más. Se convirtió en una estadística más, un migrante que vino a construir el sueño de otros, pero que no soportó el peso del propio.
Aunque Quintana Roo no está entre los estados con mayor incidencia de suicidios en México –Chihuahua (15.0) y Yucatán (14.3 por cada 100 mil habitantes), lideran las tasas nacionales–, la entidad refleja una cruda realidad: 81.4% de las muertes por suicidio corresponden a hombres, una cifra que coincide casi exactamente con la media nacional del 81.1%, con base en el último informe de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA)
La población migrante, proveniente principalmente de Chiapas, Tabasco, Veracruz y Yucatán, vive hacinada en condiciones precarias y enfrenta una soledad que se profundiza lejos de casa.
El contraste es alarmante, mientras las mujeres reportan mayor ideación e intentos de suicidio, según la ENSANUT 2022, los hombres consuman el acto con métodos más letales, como ahorcamiento y armas de fuego.
Los datos preliminares de 2024 revelan una subestimación del problema, pues, solo se registró un caso de ideación suicida en mujeres y ninguno en hombres, a pesar de las estadísticas de decesos.
La crisis entre los migrantes es particularmente grave, principalmente porque sobreviven en la marginación: ganan poco, extrañan a sus familias y callan su dolor bajo la presión de ser proveedores.
El informe de CONASAMA identifica factores de riesgo como depresión, abuso de sustancias, violencia y problemas financieros, agravados por el estigma social que impide a los hombres buscar ayuda.
A nivel nacional, la tasa de suicidios ha mostrado una tendencia al alza, pasando de 6.2 por cada 100 mil habitantes en 2020 a 6.8 en 2023. En este último año, se registraron 8 mil 837 fallecimientos por esta causa en todo el país.





