El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha negado la existencia de “focos rojos” en relación al repunte de la violencia en el estado de Guerrero, gobernado por la morenista Evelyn Salgado. Durante una conferencia matutina en Acapulco, López Obrador minimizó el incremento de homicidios en la entidad este año y afirmó que la estrategia para contener la violencia está avanzando.
Aunque reconoció repuntes en ciertos indicadores, como homicidios, argumentó que ya no existe la misma asociación entre la delincuencia y la autoridad como en el pasado, y enfatizó que la situación está mejor que durante los gobiernos anteriores. Mostró una gráfica que ilustraba una disminución en los homicidios dolosos en 2023 en comparación con 2022.
López Obrador también acusó a “los conservadores” de criticar su enfoque en seguridad y de olvidar la herencia de la violencia y la corrupción arraigada en gobiernos anteriores. Afirmó que su administración está avanzando a pesar de los desafíos heredados y sostuvo que la violencia en Guerrero ya no se puede comparar con la situación en años anteriores.
El presidente también destacó que su enfoque en cortar la asociación entre la delincuencia y la autoridad ha sido un factor importante en la lucha contra la violencia. No obstante, sus comentarios han sido criticados por aquellos que argumentan que la situación de seguridad en el país sigue siendo una preocupación crítica.
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