ras agradecer el voto recibido y llamar a todos los mexicanos a la reconciliación, Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo de México, aclaró que el nuevo proyecto de nación que encabezará “buscará establecer una auténtica democracia”.
“No apostamos a construir una dictadura abierta ni encubierta”, enfatizó, escoltado por dos banderas nacionales y los pendones del Movimiento de Regeneración Nacional.
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Agradeció a quienes decidieron iniciar la cuarta transformación del país y a los que nos han dado su confianza “para encabezar este proceso de cambio verdadero”; también expresó su respeto a quienes votaron por otros candidatos y partidos.
“La patria es primero”, arengó López Obrador al llamar a todos los mexicanos a la reconciliación y a “poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean”.
En esa línea, reconoció el comportamiento respetuoso del presidente Enrique Peña Nieto en el proceso electoral de este 2018, “muy diferente al trato que nos dieron los pasados titulares del Poder Ejecutivo” en sus pasados intentos por llegar a la presidencia de la República.
El político tabasqueño adelantó que bajo su administración, los cambios serán profundos, pero “con apego al orden legal establecido”.
Y subrayó: “habrá libertad empresarial; libertad de expresión, de asociación y de creencias; se garantizarán todas las libertades individuales y sociales, así como los derechos ciudadanos y políticos consagrados en nuestra Constitución”.
Asimismo, a López Obrador aseguró que se respetará la autonomía del Banco de México; se mantendrá la disciplina financiera y fiscal y se respetarán los compromisos contraídos con empresas y bancos nacionales y extranjeros.
En el caso de los contratos del sector energético suscritos con particulares serán revisados para prevenir actos de corrupción o ilegalidad.
Sin embargo, aclaró que “si encontráramos anomalías que afecten el interés nacional, se acudirá al Congreso de la Unión, a tribunales nacionales e internacionales; es decir, siempre nos conduciremos por la vía legal. No actuaremos de manera arbitraria ni habrá confiscación o expropiación de bienes”.
López Obrador comentó que en las primeras 4 horas del cierre de las casilla, recibió las primeras llamadas de felicitación de Jefes de Estado y de gobierno de algunos países.
En este marco, calificó de “ejemplar la pluralidad y el profesionalismo de la prensa, la radio y la televisión. “Los medios de información no fueron, como en otras ocasiones, correas de transmisión para la guerra sucia”.
“También mi gratitud a las benditas redes sociales”, resaltó de manera particular.
La principal transformación, advirtió, consistirá en desterrar la corrupción y la impunidad, ahondó López Obrador.
“Sobre aviso no hay engaño: sea quien sea, será castigado. Incluyo a compañeros de lucha, funcionarios, amigos y familiares. Un buen juez por la casa empieza”, prometió.
Todo lo ahorrado por el combate a la corrupción y los privilegios, se destinará a impulsar el desarrollo del país. No habrá necesidad de aumentar impuestos en términos reales ni endeudar al país. Tampoco habrá gasolinazos. Bajará el gasto corriente y aumentará la inversión pública para impulsar actividades productivas y crear empleos.
El propósito es fortalecer el mercado interno, insistió López Obrador, al resaltar que se buscará producir en el país lo que consumimos.
El Estado dejará de ser un comité al servicio de una minoría y representará a todos los mexicanos. “Escucharemos a todos, atenderemos a todos, respetaremos a todos, pero daremos preferencia a los más humildes y olvidados; en especial, a los pueblos indígenas de México. Por el bien de todos, primero los pobres”.
Además, resaltó, cambiará la estrategia “fallida” de combate a la inseguridad y a la violencia.
“Más que el uso de la fuerza, atenderemos las causas que originan la inseguridad y la violencia. Estoy convencido de que la forma más eficaz y más humana de enfrentar estos males exige el combate a la desigualdad y a la pobreza. La paz y la tranquilidad son frutos de la justicia”, aseguró.
Refrendó que convocará a representantes de derechos humanos, a líderes religiosos, a la ONU y a otros organismos nacionales e internacionales, para reunirnos las veces que sean necesarias y elaborar el plan de reconciliación y paz para México que aplicaremos desde el inicio del próximo gobierno.
Me reuniré todos los días, desde muy temprano, con los miembros del gabinete de Seguridad Pública; es decir, habrá mando único, coordinación, perseverancia y profesionalismo.
En materia de asuntos exteriores, López Obrador subrayó que se volverán a aplicar los principios de no intervención, de autodeterminación de los pueblos y de solución pacífica a las controversias.
Y con el gobierno de Estados Unidos de América “buscaremos una relación de amistad y de cooperación para el desarrollo, siempre fincada en el respeto mutuo y en la defensa de nuestros paisanos migrantes que viven y trabajan honradamente en ese país”.
Amigas y amigos: Agradezco las muestras de solidaridad que he recibido de dirigentes y de organizaciones sociales, políticas y religiosas del mundo.





