Una redada policial ejecutada el martes 10 de febrero de 2026 en el Museo del Louvre destapó una red de fraude de entradas y visitas guiadas calificada por la propia institución como de “a gran escala”.
La operación, confirmada este jueves por la Fiscalía de París, concluyó con la detención de nueve personas, entre ellas dos empleados del museo y dos guías turísticos, acusados de formar parte de una organización que habría estafado más de 10 millones de euros.
El modus operandi, que también afectó al Palacio de Versalles, consistía en la reutilización fraudulenta de boletos de entrada para hacer ingresar a grupos numerosos, principalmente de turistas chinos, y en la sobreventa de visitas guiadas sin registro oficial.
Durante los allanamientos, las autoridades incautaron 130,000 euros en efectivo, cerca de 200,000 euros en cuentas bancarias, tres vehículos y varias cajas de seguridad con sumas similares. La investigación apunta a que parte del dinero fue invertido en bienes inmuebles en Francia y Dubái.
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Un museo asediado por múltiples frentes
El escándalo financiero es solo el último eslabón de una cadena de crisis que azota al Louvre desde el otoño de 2025. El detonante fue el robo, el 19 de octubre de 2025, de ocho joyas de la Corona francesa valoradas en 88 millones de euros, un asalto que evidenció lo que la propia dirección calificó como una “subestimación crónica” del riesgo de intrusión y la obsolescencia de los sistemas de seguridad.

A ese golpe reputacional le siguieron:
· Problemas estructurales: Cierre de la galería Campana por vigas en estado frágil e inundación en la biblioteca que dañó entre 300 y 400 libros antiguos.
· Crisis laboral: Huelgas recurrentes desde diciembre de 2025. Los trabajadores denuncian deterioro del edificio, falta de personal y condiciones salariales insuficientes. El museo ha cerrado sus puertas en al menos cuatro ocasiones desde entonces.
· Medidas de seguridad tardías: La dirección anunció en noviembre la instalación de un centenar de cámaras perimetrales (que estarán listas hasta finales de 2026) y un puesto móvil de policía dentro del recinto, así como la creación de un coordinador de seguridad adjunto a la presidencia.
Un plan antifraude que llega tarde
En respuesta al fraude recién destapado, el Louvre informó que ya ha implementado un “plan antifraude estructurado” que incluye mapeo de riesgos, medidas legales y técnicas, así como el monitoreo de resultados.
Sin embargo, la denuncia original ante la Fiscalía por estas prácticas data de finales de 2024, cuando el museo alertó sobre una pareja de guías chinos que reutilizaba sistemáticamente los boletos.
Un futuro incierto para el museo más visitado del mundo
A inicios de 2026, el Louvre continúa operando con aperturas parciales y arrastra retrasos en su plan de reforma integral, el “Renacimiento del Louvre”, anunciado por el presidente Emmanuel Macron en 2025.
Dicho proyecto, que contempla una nueva entrada y una sala exclusiva para La Gioconda, ha sido defendido por la directora Laurence des Cars como “la solución, no el problema”.
No obstante, la sucesión de incidentes de robo, huelgas, daños estructurales y ahora fraude, dibuja el panorama de una institución que, a decir de la prensa francesa, “aún no ve la luz al final del túnel”.






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