Este jueves, Rosa Icela Rodríguez, titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), confirmó que México no aceptará ser un tercer país seguro ante la posible ola de migrantes deportados desde Estados Unidos tras la llegada de Donald Trump a la presidencia el 20 de enero de 2025. Rodríguez aclaró que, aunque el gobierno mexicano se hará cargo de los ciudadanos mexicanos repatriados, no aceptará a migrantes de otras nacionalidades que sean deportados. Estos deberán esperar el proceso de asilo correspondiente en su país de origen o en EE.UU.
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México se prepara para recibir a repatriados
El Gobierno mexicano está tomando medidas para atender la posible repatriación de miles de mexicanos desde Estados Unidos. En una reunión con senadores, la funcionaria explicó que se cuenta con una estrategia para garantizar los derechos humanos de los connacionales y brindarles apoyo a su regreso. Esta estrategia tiene como objetivo asegurar que los repatriados puedan acceder a opciones de desarrollo e integración al país.

Diálogo con EE.UU. y cooperación interinstitucional
Rodríguez destacó la importancia de mantener un diálogo constante con las autoridades estadounidenses, como ya se ha hecho en administraciones pasadas. Aseguró que, al igual que en la administración de Trump, México buscará acuerdos y negociaciones en el marco del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC). La funcionaria resaltó que el Gobierno mexicano continuará trabajando con los negociadores expertos en estos temas, a fin de proteger a las familias mexicanas.
El Gobierno mexicano respalda a sus ciudadanos en el exterior
En cuanto a la situación de los mexicanos fuera del país, Rodríguez aseguró que las autoridades mexicanas continuarán protegiendo y respaldando a los migrantes en cualquier parte del mundo. Expresó que el Gobierno de México ha ofrecido apoyo a los migrantes en EE.UU., garantizando que no están solos en su proceso de repatriación.

Preocupaciones sobre el impacto de las deportaciones masivas
La posible deportación masiva de migrantes que se plantea para principios de 2025 ha generado preocupación en diversas organizaciones de derechos humanos. Activistas han señalado los efectos negativos que esto podría tener no solo en los derechos de los migrantes, sino también en la economía de Estados Unidos. Según un informe de la organización American Immigration Coalition, las deportaciones masivas podrían provocar una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de EE.UU. entre el 4.2% y el 6.8%, lo que equivaldría a pérdidas de entre 1.1 y 1.7 billones de dólares anuales.
Preparativos de México ante las deportaciones masivas
El canciller mexicano, Juan Ramón de la Fuente, también ha señalado que el Gobierno de México está desarrollando un plan intersecretarial para enfrentar las deportaciones masivas, con el objetivo de brindar la mayor atención y apoyo a los migrantes repatriados.
Fuentes: López Dóriga
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