Las constantes fallas de la aplicación “CBP One“, la cual habilitó Estados Unidos para que migrantes gestionen su cita para asilo, está causando desesperación entre migrantes en la frontera norte de México, donde ahora se lanzan al río Bravo para conseguir una solución.
Esta es la situación actual de la comunidad migrante que habita en el campamento habilitado en Matamoros, en el límite con la ciudad estadounidense de Brownsville, Texas.
Arriba de inflables, sogas y botellas de plástico, niños y adultos atraviesan el caudal que, tras lluvias crecientes, acarrea una peligrosa corriente
“Tenemos más de un año de estar aquí esperando y nada. La única opción que tenemos en este momento es cruzarnos”, declaró el hondureño Maynor David.
También en nacionales: 90 diputados en desacuerdo ante el TEPFJ en contra de Reforma.
Las escenas son usuales desde finales de 2022, cuando también con un alto caudal, sudamericanos y centroamericanos cruzan el río que divide a México de Estados Unidos sin importar que del otro lado ya haya agentes estadounidenses para detenerlos.
La desesperación de los migrantes ha crecido desde que Estados Unidos anunció en enero nuevas medidas para acoger a 30 mil migrantes de Haití, Venezuela, Nicaragua y Cuba mediante una aplicación, pero con la deportación inmediata a México del resto que cruce la frontera de manera irregular.
Pero los migrantes denuncian que la última actualización presentan fallas que impiden el registro de los aspirantes.
Con información de López-Dóriga.





