La decisión judicial se tomó tras analizar las pruebas presentadas por la Fiscalía. La sospechosa, Gabriela “N”, se encuentra prófuga y colectivos exigen justicia.
Este miércoles 7 de enero, un juez de la Ciudad de México giró una orden de aprehensión en contra de Gabriela “N”, la mujer señalada como presunta responsable del atropellamiento y muerte del motociclista Roberto Hernández, ocurrido la noche del sábado 3 de enero en Iztapalapa. La decisión judicial se tomó después de que la Fiscalía General de Justicia local presentara las pruebas del caso, que incluyen videos y peritajes
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Según la cronología de los hechos, el fatídico incidente ocurrió la noche del sábado 3 de enero en el cruce del Anillo Periférico Oriente y Eje 6 Sur, en la Unidad Habitacional Vicente Guerrero. Roberto Hernández, un repartidor de 52 años de la empresa Lala, esperaba el cambio de semáforo cuando fue embestido por detrás por un Honda City color azul, del que se dice era conducido por Gabriela “N”. La víctima quedó atrapada bajo el vehículo, el cual, lejos de detenerse, continuó su marcha.

La desgarradora huida y la investigación
Testigos del hecho grabaron la escena e intentaron alertar a la conductora con bocinas y gritos, sin obtener respuesta. El cuerpo de Roberto Hernández fue arrastrado aproximadamente 1.5 a 2 kilómetros, hasta que se liberó al pasar un tope en la calle Ingeniero Félix Palavicini, en la colonia Constitución de 1917.
La investigación policial permitió localizar, la mañana del lunes 5 de enero, el automóvil involucrado abandonado en la calle Lago Zaima de la colonia Ciudad Lago, en Nezahualcóyotl, Estado de México.
El vehículo, un Honda City azul, ya había sido despojado de sus placas. Las autoridades identificaron a la presunta dueña del vehículo como Gabriela “N”, de 43 años, a quien fuentes familiares describieron como una persona que llegó alterada a su casa la noche del incidente, recogió pertenencias y huyó sin dar mayores explicaciones.
La orden de aprehensión se basa en la acusación de homicidio culposo, un delito que, en circunstancias normales, conlleva penas de 3 a 8 años de prisión. Sin embargo, la frialdad con la que se ejecutó la huida, sumada al abandono de la víctima y a la presunta limpieza y ocultamiento del vehículo, podrían ser consideradas por las autoridades como circunstancias agravantes durante el proceso judicial.

Un caso que reaviva el debate sobre la seguridad vial
La brutalidad del hecho y la aparente impunidad inicial han generado indignación pública y movilizado a grupos de motociclistas. Colectivos vinculados a esta comunidad han anunciado la intención de realizar protestas y bloqueos viales en los próximos días en la Ciudad de México y zonas aledañas del Estado de México, exigiendo justicia para Roberto Hernández y que el caso no quede impune. Además, aprovechan la coyuntura para pedir la creación de leyes que aumenten las penas contra quienes ataquen a motociclistas.

Fuente: Excelsior





