El rock mexicano volvió a estallar —esta vez en redes
El bajista y vocalista de Molotov, Paco Ayala, respondió con furia a José Ramón López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, tras una serie de críticas del joven hacia la banda. El intercambio digital se volvió tendencia nacional y desató un vendaval de opiniones sobre política, libertad de expresión y la rebeldía del rock.
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Todo comenzó cuando López Beltrán escribió en X que:
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“Molotov dejó de ser relevante hace años” y defendió que “el pueblo hoy está mejor que nunca con la 4T”, en respuesta a comentarios hechos por la banda durante su gira de 30 aniversario, donde los músicos dijeron:
“Éramos un país bien chingón, y lo podemos volver a ser”.
La respuesta de Ayala fue inmediata y demoledora:
“Ya vi que nos escribió el panzón millonario!! Jaja, de mega fan a chairo/idiota!! Todos los políticos absolutamente todos valen v*rga, pero tu papá más que todos juntos!!”.
El mensaje no tardó en viralizarse. Miles de usuarios reaccionaron en cuestión de minutos, con posturas divididas entre quienes aplaudieron el descaro del músico y quienes lo señalaron por recurrir a insultos personales. El tuit superó los 2 millones de visualizaciones antes de que el propio Ayala lo fijara en su cuenta, dejando claro que no se arrepiente.
Desde su formación en 1995, Molotov ha sido sinónimo de irreverencia, crítica social y letras incendiarias. Canciones como “Gimme Tha Power” o “Frijolero” marcaron a una generación que veía en la banda un grito contra la corrupción y la hipocresía del poder.
Pero tres décadas después, ese mismo espíritu sigue incomodando.
En plena gira del 30 aniversario, Molotov recordó su papel como voz crítica en tiempos donde la polarización domina las redes. Su frase sobre que “éramos un país bien chingón” bastó para que simpatizantes de la 4T los tacharan de “conservadores”, mientras otros los celebraron por “no venderse al poder”.
El hijo del exmandatario no dudó en responder, pero jamás imaginó que recibiría un contragolpe tan brutal del bajista.
Reacciones divididas y memes sin control
Las redes estallaron. El hashtag #PacoAyala se volvió tendencia junto con #Molotov y #JoséRamónLópezBeltrán. En cuestión de horas, la polémica llegó a medios como Infobae, Proceso, Latinus, López-Dóriga Digital y El Imparcial.
Mientras unos usuarios escribieron “Molotov siempre dice la verdad, duela a quien duela”, otros respondieron “Libertad de expresión no es insultar”.
También se desataron memes, videos y recopilaciones de viejas entrevistas donde la banda criticaba con igual dureza a los gobiernos priistas y panistas, reforzando su lema histórico: “Molotov no tiene color político”.
De la música al debate político
Más allá del escándalo, el enfrentamiento volvió a poner sobre la mesa una pregunta recurrente: ¿Sigue siendo válido que los artistas critiquen al poder sin ser etiquetados políticamente?
Para muchos, la respuesta de Ayala —aunque grosera— refleja el hartazgo social hacia cualquier figura de poder. Para otros, fue un exceso verbal que ensucia la imagen de una banda que ya no necesita recurrir a insultos para ser escuchada.
Sin embargo, lo cierto es que Molotov volvió a hacer lo que mejor sabe: sacudir conciencias y encender el debate, justo cuando el país vive tiempos donde la crítica incomoda más que nunca.
30 años después, Molotov sigue siendo Molotov
La banda que en los 90 gritó “Voto Latino” y “Puto el que no brinque” hoy demuestra que su espíritu no ha cambiado. Entre aplausos, polémica y hashtags, Molotov sigue defendiendo su derecho a decir lo que piensa, sin pedir permiso a nadie.
Y aunque el hijo del expresidente no ha vuelto a responder, el golpe mediático ya está dado. Molotov, fiel a su estilo, volvió a demostrar que no necesita filtros para seguir siendo la voz más incómoda del rock mexicano.