En Quintana Roo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha establecido una colaboración con 29 parteras rurales para mejorar la atención a mujeres embarazadas en comunidades mayas. Este esfuerzo involucra a parteras en las Unidades de Medicina Familiar (UMF) de Pucté y Felipe Carrillo Puerto, quienes brindan un acompañamiento crucial en el embarazo, parto y puerperio, combinando prácticas ancestrales con atención médica moderna.
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Fortaleza en el conocimiento ancestral
Las parteras rurales siguen siendo esenciales para la atención de las personas embarazadas en las comunidades mayas, pues su profundo conocimiento y habilidades han sido transmitidos de generación en generación. Gracias a su formación en prácticas ancestrales, son capaces de ofrecer cuidados que van más allá de la medicina convencional, adaptándose a las costumbres y necesidades locales. La comunicación en lengua maya facilita aún más su labor, ya que permite una mejor interacción con las pacientes y sus familias.
Javier Michael Naranjo García, titular del IMSS en Quintana Roo, destacó la importancia de estas parteras al señalar que su conocimiento y la confianza que generan entre las mujeres embarazadas contribuyen a que muchas de ellas busquen atención médica en las clínicas del IMSS para el control prenatal y otros servicios de salud.

Colaboración constante y reconocimiento
En el marco de un evento organizado por el Voluntariado del IMSS, se celebró el trabajo de las parteras rurales y se reconoció la labor de 19 de ellas. Durante la ceremonia, el doctor Naranjo García agradeció el esfuerzo de las parteras al señalar que su trabajo no solo apoya en la atención a las pacientes, sino que también promueve el respeto por las tradiciones y costumbres de la región.
El doctor subrayó la importancia de que este tipo de trabajo sea transmitido a futuras generaciones, asegurando así la continuidad de una atención integral que combine conocimientos ancestrales con avances médicos. “Lo que ustedes hacen es valioso y necesitamos que siga siendo replicado en las próximas generaciones”, expresó el titular del IMSS.
Testimonios de las parteras
Leonida Canul Pool, partera heredera de esta tradición por parte de su madre, comentó que en lo que va del año ha atendido 75 partos sin complicaciones. Canul Pool mencionó que, además de su atención durante el parto, siempre recomienda a las mujeres embarazadas que acudan a sus citas médicas en el IMSS para recibir el seguimiento necesario. Su trabajo, según comentó, no solo implica el parto, sino también consejos para mantener una buena salud durante todo el embarazo y el posparto, como la correcta alimentación y el cuidado de la cuarentena.
Por su parte, Silvana Dzib Moo, partera de la comunidad de Santa Rosa, destacó que la ventaja de las parteras rurales radica en su habilidad para comunicarse directamente con las pacientes en lengua maya. Esta conexión cultural y lingüística facilita que las mujeres comprendan mejor las recomendaciones médicas, como la importancia de acudir periódicamente a las consultas y seguir los tratamientos preventivos, como la toma de vitaminas y ácido fólico.
Capacitación y apoyo del IMSS
El trabajo conjunto entre las parteras rurales y el IMSS no se limita únicamente a la atención directa. El Instituto ha capacitado constantemente a estas parteras, asegurando que cuenten con los conocimientos necesarios sobre prácticas modernas de salud materno-infantil. Además, se les brindan insumos médicos esenciales para que puedan ofrecer una atención de calidad en sus comunidades.

De las 29 parteras rurales que colaboran con el IMSS, 14 trabajan en la UMF No. 05 de Pucté, y 15 en la UMF No. 06 de Felipe Carrillo Puerto. Gracias a esta colaboración, el IMSS ha podido extender su alcance en áreas rurales de difícil acceso, donde la atención médica tradicional podría ser insuficiente o tardía.
Impacto positivo en la comunidad
El esfuerzo conjunto entre el IMSS y las parteras rurales refleja un modelo de atención integral que respeta las tradiciones locales mientras se adapta a los avances de la medicina. Las mujeres embarazadas que viven en zonas rurales de Quintana Roo se benefician de una atención que les ofrece lo mejor de ambos mundos: el conocimiento ancestral y la modernidad médica. Este modelo permite no solo una mejor atención durante el embarazo y el parto, sino también una mayor confianza en los servicios de salud ofrecidos por el IMSS, lo que aumenta la tasa de acceso a atención médica prenatal.
Desafíos y perspectivas a futuro
Aunque los resultados de la colaboración entre el IMSS y las parteras rurales son positivos, el reto sigue siendo garantizar que todas las mujeres embarazadas en áreas rurales tengan acceso oportuno y adecuado a la atención médica. La integración de las parteras en el sistema de salud pública es un paso importante, pero se necesita seguir fortaleciendo este modelo para que pueda replicarse en otras regiones del país.
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