Los precios de la carne de res y cerdo arrancaron el año con incrementos de 16.5 y 3.6 por ciento, respectivamente, debido a la eliminación de la exención de aranceles a las importaciones provenientes de Brasil y Argentina, así como al impacto de la inseguridad en las carreteras, advirtió Macarena Hernández Márquez, directora general del Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne).
Durante la Convención Anual de la Industria Cárnica, el organismo señaló que los nuevos cupos de importación autorizados por el gobierno federal resultan insuficientes ante el dinamismo del mercado y el crecimiento sostenido de la demanda de proteína animal en el país.

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Cupos de importación, insuficientes ante la demanda
La apertura contempla cupos por 51 mil toneladas para carne de cerdo y 70 mil toneladas para carne de res en los próximos meses. Sin embargo, la Comecarne —que agrupa a empresas como SuKarne, Sigma, Grupo Bafar, Lala, Cargill, Grupo Bachoco, entre otras— había propuesto un cupo máximo de 111 mil toneladas, equivalente al 5.9 por ciento de la producción nacional.
“Desde nuestro punto de vista, los cupos que publicaron tanto de cerdo como de res son insuficientes; vemos que van a presionar a los precios hacia el alza, además de que se establecerán mediante un modelo de licitación, por lo que el proceso es nuevo para la industria”, explicó Hernández Márquez.
En el caso de la carne de cerdo, México registra un consumo histórico, con un crecimiento de 7.8 por ciento en el último bienio, impulsado por menores costos asociados a la diversificación de proveedores como Estados Unidos, Canadá, Brasil y Chile.
Ernesto Salazar, gerente de estudios económicos del Comecarne, reconoció que si bien los instrumentos para facilitar la importación son positivos, deben aplicarse de forma expedita y con menos regulaciones administrativas para que los importadores puedan planear su abasto anual.

Además, advirtió que las aduanas mexicanas no cuentan con la capacidad suficiente para recibir grandes volúmenes de carne en periodos cortos y que los países exportadores tampoco disponen de inventarios inmediatos, ya que operan bajo programas de producción previamente establecidos.
Inseguridad y extorsiones presionan costos logísticos
A la presión arancelaria se suman los costos derivados de la inseguridad. De acuerdo con la Comecarne, delitos como la extorsión y el robo en carreteras han elevado la siniestralidad hasta en 10 por ciento durante 2025 para las empresas del sector.
“Estamos preocupados… Nuestros asociados han tenido que invertir en más seguros y protección para sus embarques, porque en carretera pueden robar desde materias primas hasta productos terminados”, detalló la directora del organismo.

El incremento en los costos logísticos y de aseguramiento termina trasladándose al consumidor final, lo que complica el panorama para los precios de la carne en México durante los próximos meses.
Con información de El Financiero.
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