El docente e investigador de la Universidad Iberoamericana Puebla, Leonardo Ariel Escobar Barrios, denunció públicamente haber sido presuntamente violentado por elementos de la Guardia Nacional durante una detención ocurrida en el Aeropuerto Internacional de Monterrey, hecho que —asegura— le dejó como saldo la fractura de tres costillas, además de varios días de reclusión, desorientación y abandono sin asistencia.
Hasta el momento, se desconoce cuál fue la presunta falta administrativa o motivo legal por el que el académico habría sido detenido inicialmente.
“Fui golpeado por la Guardia Nacional”: el testimonio del docente
En sus primeras declaraciones, Escobar Barrios afirmó que fue interceptado por elementos de la Guardia Nacional cuando se encontraba en una escala de tres horas en Monterrey, rumbo a la Ciudad de México.

“Fui golpeado por la Guardia Nacional y eso me generó una fractura de tres costillas. Estuve tres días y luego fui liberado”, relató.
El investigador señaló que la lesión fue certificada médicamente y que permaneció detenido durante tres días en una celda del municipio de Apodaca, Nuevo León, antes de ser liberado el 3 de enero.
Detención, encierro y registros oficiales
De acuerdo con su testimonio, durante el tiempo que permaneció privado de la libertad, su identidad quedó registrada en cámaras de seguridad y existen pruebas documentales y médicas que permiten reconstruir lo sucedido.
Sin embargo, aseguró que nunca se le explicó con claridad la causa de su detención ni se le brindó información sobre el procedimiento en su contra.
Liberación sin apoyo y pérdida de pertenencias
Tras su liberación, Escobar Barrios afirmó que le fueron devueltas sus pertenencias, pero salió en un estado de profunda desorientación física y mental, lo que le impidió completar su itinerario de viaje.

Intentó regresar al aeropuerto de Monterrey para continuar su traslado, pero según su versión, en ese proceso fue nuevamente despojado de sus objetos personales y se le negó el acceso a las instalaciones aeroportuarias por motivos que aún desconoce.
Sólo logró pasar una noche en el lugar antes de ser retirado por la policía.
Cuatro días deambulando sin comida ni agua
La situación se agravó cuando el académico quedó sin documentos, dinero ni medios para pedir ayuda, lo que lo colocó —según sus propias palabras— en una situación de vulnerabilidad extrema.
“Estuve totalmente cuatro días deambulando sin poder comer, sin poder tomar agua y sin recibir asistencia de la población civil”, declaró.
Para sobrevivir, dijo haberse refugiado entre la maleza, intentando protegerse del sol y evitar una deshidratación severa durante varios días y noches.
Rescate por una clínica de rehabilitación
El desenlace llegó de manera inesperada cuando una patrulla vinculada a una clínica de rehabilitación del municipio de Juárez lo encontró. Los ocupantes del vehículo lo confundieron con una persona en situación de calle y decidieron trasladarlo a la institución.
“Fui rescatado, porque debo decir que así fue, por una patrulla que maneja una clínica de rehabilitación. Ellos me confunden con un habitante de calle y afortunadamente me llevan a las instalaciones de esta clínica”, relató.
Incertidumbre y exigencia de esclarecimiento
El caso ha generado preocupación en la comunidad académica, al tratarse de un docente universitario que denuncia presuntas violaciones a sus derechos humanos, uso excesivo de la fuerza y abandono institucional.

Hasta ahora, no existe una postura oficial de la Guardia Nacional ni de las autoridades involucradas que aclare los motivos de la detención ni los hechos denunciados. Mientras tanto, el testimonio del profesor Escobar Barrios abre interrogantes sobre los protocolos de actuación y la protección de los derechos civiles en espacios federales como los aeropuertos.
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