Puente vehicular en Cancún: solución a la movilidad turística
La construcción del Puente Vehicular Nichupté en Cancún registra un avance significativo, con proyecciones para concluir en diciembre de 2025. El proyecto, considerado uno de los más importantes en la infraestructura de la región, se perfila como una solución para la movilidad en la ciudad y la zona turística.
Autoridades de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) han confirmado que el desmontaje de las estructuras temporales concluirá este mes de agosto, y la estructura principal del puente se encuentra casi finalizada.
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El titular de la SICT, Jesús Antonio Esteva Medina, en un reciente informe, precisó que el avance de la obra es del 85 por ciento.
El puente, de 11.2 kilómetros de longitud total, incluirá tres carriles, uno de ellos reversible, y una ciclovía, elementos diseñados para mejorar el flujo de tráfico. La inversión total del proyecto es de 8 mil 600 millones de pesos, de los cuales una parte importante se ha invertido en 2025.
La obra busca reducir los tiempos de traslado, lo que beneficia a los trabajadores y turistas, además de servir como una vía alterna de evacuación en caso de desastres naturales.
Puente Nichupté: Un gigante de la región
El Puente Nichupté se posiciona para convertirse en el segundo puente más grande de toda Latinoamérica y el más largo de México. Con una extensión de 11.2 kilómetros, la obra supera en longitud al Puente El Zacatal en Campeche. Este dato subraya la magnitud del proyecto, que además ha sido diseñado con tecnología moderna, como el sistema “Top Down”, el cual se utiliza para minimizar el impacto ambiental durante la construcción en la zona de manglares y laguna.


La relevancia de este puente no es solo por su tamaño. Su diseño incluye un Sistema Inteligente de Transporte (SIT) que estará conectado al C4 para garantizar la seguridad de los usuarios. También se ha confirmado que la vía será de libre peaje, lo que elimina cualquier costo para los automovilistas que la utilicen. Este hecho ha sido destacado por la gobernadora Mara Lezama como una forma de que las obras se traduzcan en un beneficio directo para la población.
Proceso de construcción y futuro
A pesar de que el proyecto ha enfrentado algunos retrasos, la SICT y la empresa constructora, ICA, han intensificado los trabajos para cumplir con el cronograma. Actualmente, se trabaja en los últimos tramos del puente, con tres plantas de prefabricados operando a máxima capacidad para producir las últimas piezas necesarias. En la zona lagunar, se mantienen activos varios frentes de trabajo para la construcción de columnas y el montaje de trabes.


La conclusión de los capiteles está prevista para septiembre, el montaje de trabes y losas para octubre, y los últimos trabajos se realizarán en noviembre y diciembre. Se espera que el puente entre en operación a finales de 2025. La construcción ha generado una gran cantidad de empleos, con más de 8,150 directos y 32,600 indirectos. Este desarrollo no solo busca resolver un problema de movilidad, sino también impulsar la economía local y fortalecer la infraestructura del estado de Quintana Roo. La obra representa una importante inversión y un avance clave para la región.
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