Especialistas advierten que 10 de cada mil usuarios desarrollan infecciones oculares severas
El uso de pupilentes estéticos de color sin prescripción médica se ha convertido en una práctica común entre jóvenes de Cancún; sin embargo, especialistas en salud visual advierten que estos productos representan un riesgo serio para la vista, especialmente cuando se adquieren a bajo costo y sin control sanitario.
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De acuerdo con datos médicos, de cada mil personas que utilizan pupilentes estéticos sin supervisión profesional, al menos diez desarrollan infecciones oculares severas, siendo los jóvenes de entre 18 y 25 años el sector más vulnerable a sufrir lesiones en la córnea y afectaciones permanentes en la visión.
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En tianguis de Cancún, estos lentes de contacto se venden con precios que van de 100 a 150 pesos, pero a través de aplicaciones digitales comerciales pueden encontrarse aún más baratos, con costos de 45 a 80 pesos, cifras que resultan preocupantes para un producto que debería cumplir estrictas normas médicas para su elaboración y uso.
Riesgos reales para la salud visual
Jorge Pacheco Padrón, presidente electo del Centro Mexicano de Córnea, advirtió que la compra de lentes de contacto no debe tomarse como un juego ni una moda, sino como un acto de responsabilidad.
“Se tiene que realizar un análisis minucioso de la vista por parte de un optometrista o un oftalmólogo, para saber qué tipo de lente es el más adecuado”, señaló.
El especialista explicó que muchos de los pupilentes que se comercializan por menos de 100 pesos no cuentan con ningún control de calidad, lo que incrementa el riesgo de queratitis, una de las infecciones más comunes y peligrosas asociadas al uso de lentes de contacto.
Además, alertó que algunos lentes son demasiado grandes o mal ajustados, lo que provoca roce constante sobre la córnea, generando raspaduras, dolor intenso, sensibilidad a la luz y problemas de visión.
Tinturas y malas prácticas agravan el peligro
Otro factor de riesgo es el uso de tintes en los pupilentes de venta libre, los cuales pueden contener sustancias químicas nocivas que se filtran directamente al ojo y causan daños severos.
“No se deben utilizar pupilentes que se venden en lugares no autorizados como los tianguis; es altamente peligroso y puede ocasionar incluso la pérdida permanente de la visión”, advirtió Pacheco Padrón.
A esto se suma la falta de higiene en la manipulación de estos productos, ya que en muchos puntos de venta existen lentes de muestra que son colocados por varias personas únicamente para “ver cómo lucen”, incrementando el riesgo de infecciones bacterianas.
Llamado a la prevención
Especialistas recomiendan que cualquier persona interesada en usar lentes de contacto acuda primero con un profesional de la salud visual y evite adquirir productos sin certificación, por muy atractivos o económicos que parezcan.