Remesas en México caen y preocupa el futuro
México enfrenta una desaceleración en las remesas, lo que afecta a miles de familias que dependen de estos ingresos.
En marzo pasado terminó una racha de 46 meses consecutivos de crecimiento interanual, lo que marca un cambio en la tendencia económica del país.
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San Cristóbal de las Casas, el municipio que más remesas recibe en México, registró una caída del 40% en febrero, según Blanca Emma Elizalde, encargada de la Financiera Bienestar (Finabien) en la región.
Esta disminución ha generado preocupación, ya que el estado de Chiapas, donde se ubica esta localidad, depende en gran medida de estos recursos, que representan el 16% de su PIB.

La baja en los envíos ocurre en un contexto de incertidumbre económica y política, con factores como el posible regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y sus propuestas de imponer impuestos a las remesas.
Temor por posibles deportaciones
Uno de los mayores temores de las familias receptoras de remesas es el impacto de posibles deportaciones masivas. Actualmente, los mexicanos representan casi la mitad de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos.
Fernando Gómez, artesano de San Cristóbal de las Casas, expresó su preocupación ante esta situación.
“Mientras menos dinero venga de allá, probablemente menos producción vamos a tener, no solo en el ámbar, sino en todos los aspectos, en cuestión de restaurantes, servicios… siempre va a afectar”, comentó.
Las familias indígenas también enfrentan un panorama incierto. Muchos de sus miembros adquirieron deudas con traficantes de personas para cruzar de manera irregular a Estados Unidos, con intereses que van del 20% al 25%.
“Es preocupante para algunos de nosotros que tenemos familiares allá. Apenas se fueron y, si los rechazan, ¿cómo van a pagar esa deuda tan grande?”, señaló Gómez.
Impacto en comunidades vulnerables
Las mujeres indígenas, quienes administran el dinero de las remesas en muchas familias, se enfrentan a nuevas dificultades para cubrir necesidades básicas.
Elena Santiz, joven de la etnia tzeltal, explicó que el dinero recibido se usa principalmente para comprar alimentos y materiales de construcción. Sin embargo, la incertidumbre sobre el futuro de las remesas ha generado preocupación en su comunidad.
“(Hay) algo de miedo por las deportaciones que está haciendo el gobernante de ahí. Me dice (mi familiar) que no hay deportaciones donde está él, pero tiene miedo, y están en peligro”, relató Santiz.
La posible implementación de un impuesto del 10% a los envíos de dinero desde Estados Unidos también es motivo de inquietud. Investigadores de la Universidad de Guadalajara estiman que esta medida podría reducir hasta 13,000 millones de dólares en remesas anuales para México, afectando gravemente a las economías locales.
Mientras tanto, las comunidades afectadas siguen atentas a los cambios en la política migratoria y económica, esperando medidas que protejan sus fuentes de ingresos y su estabilidad.
Fuente: Aristegui noticias
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