Cancún.— Al cierre de 2025, el mercado de la renta vacacional en México se consolidó como uno de los segmentos más relevantes del sector turístico, con un valor estimado superior a los 2 mil 500 millones de dólares, impulsado principalmente por la llegada de turistas internacionales, la consolidación de plataformas digitales y el interés sostenido de inversionistas en esquemas de hospedaje alternativo.
De acuerdo con Manuel Lozano, presidente de la Asociación de Profesionales y Administradores de Renta Vacacional (APAR), Quintana Roo concentra más de un tercio del valor nacional, posicionándose como el principal mercado de renta vacacional del país. El estado agrupa aproximadamente el 35 por ciento del valor total del mercado nacional, con un inventario estimado de 43 mil 441 propiedades al cierre de 2025.

Los destinos de Cancún, Playa del Carmen y Tulum concentran la mayor parte de esta valuación, aunque con desempeños diferenciados. Cancún se mantiene como el mercado de renta vacacional más grande del Caribe mexicano; sin embargo, el crecimiento acelerado de la oferta impactó directamente en su valor de mercado, que al cierre de 2025 se estimó en 686 millones de dólares, lo que representó una disminución del 8 por ciento en comparación con 2024.
Esta baja estuvo asociada a una ocupación promedio del 47.6 por ciento y a una ligera reducción en la tarifa diaria promedio, reflejando una menor rentabilidad por unidad ante el exceso de inventario disponible.
Pese al crecimiento general del sector, durante 2025 comenzaron a observarse ajustes en las valuaciones, principalmente en destinos con expansión acelerada de propiedades y señales de sobreoferta, lo que presionó las tarifas promedio y los niveles de ocupación.



El presidente de APAR explicó que, aunque el segmento de alquileres de corta estancia registró un incremento en el número de propiedades disponibles, esta expansión no se tradujo en un aumento proporcional del valor total del mercado. Factores como la depreciación del dólar, la reducción del mercado norteamericano y una mayor competencia entre destinos turísticos influyeron en una corrección moderada de las valuaciones en algunos polos del país.
En Playa del Carmen, el valor del mercado de renta vacacional se estimó en alrededor de 550 millones de dólares, manteniéndose relativamente estable gracias a una demanda constante y al dinamismo del desarrollo inmobiliario orientado al turismo.
En contraste, Tulum fue el destino con mayor presión en el valor de mercado dentro de Quintana Roo. Al cierre de 2025, la valuación del segmento de renta vacacional se estimó en aproximadamente 420 millones de dólares, afectada por bajos niveles de ocupación, saturación de oferta y retos en materia de infraestructura.
Finalmente, Lozano señaló que de cara a 2026 se prevé un crecimiento moderado en el valor del mercado de renta vacacional, impulsado por la expectativa de un mayor flujo turístico internacional y la realización de eventos de alcance global. No obstante, advirtió que factores como la promoción turística de México, la percepción de seguridad en la Riviera Maya, el comportamiento del tipo de cambio y la regulación local serán determinantes para la evolución de las valuaciones en los principales destinos del país.






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