La basílica de la Sagrada Familia de Barcelona alcanzó este viernes su altura máxima prevista, 172.5 metros, con la colocación del brazo superior de la cruz que corona la torre de Jesús. La maniobra, realizada con una gran grúa y transmitida en vivo por la fundación Junta Constructora, representa un hito en la historia del templo diseñado por el arquitecto Antoni Gaudí (1852-1926), cuya construcción comenzó en 1882.
La cruz, de 17 metros de altura y 13.5 de anchura, aún debe ser anclada definitivamente, pero su instalación marca el punto más alto que alcanzará jamás el monumento, uno de los más visitados de España.
La pieza está recubierta de vidrio y cerámica blanca esmaltada, cumpliendo con la visión de Gaudí de que pareciera de cristal. En los extremos de los brazos horizontales se instalarán ventanales desde los que se podrá contemplar la ciudad.
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La iglesia más alta del mundo
Desde octubre de 2025, cuando alcanzó los 162.9 metros, la Sagrada Familia ya era la iglesia más alta del mundo, superando a la alemana Ulmer Münster (161.5 metros), que es de culto luterano. Con la nueva altura de 172.5 metros, consolida su liderazgo como el templo católico más elevado del planeta.

Un hito en la obra cumbre de Gaudí
La fisonomía de la Sagrada Familia ha cambiado radicalmente en los últimos quince años. Con la torre de Jesús culminada, ya se han completado las cuatro torres de los evangelistas y la de la Madre de Dios.
La pieza colocada este viernes es una cruz con geometría de doble giro, el mismo método que Gaudí utilizó en las columnas de la basílica.
Fabricada en Alemania, la cruz llegó a Barcelona en catorce megapiezas que se preensamblaron en una plataforma de trabajo situada a 54 metros de altura sobre la nave central. Cada brazo, de aproximadamente doce toneladas, fue movido y colocado por varios gruistas hasta la cúspide de la torre.
Próximos pasos: la fachada de la Gloria
Una vez concluidos los trabajos de anclaje de la cruz, la Sagrada Familia encarará la construcción de la tercera y última fachada del templo, la de la Gloria. La expectativa es completarla en un decenio, concluyendo así la obra cumbre de Gaudí, más de 140 años después de que se colocara la primera piedra.






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