En una llamada directa y contundente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que la intervención militar de Estados Unidos en suelo mexicano “no está sobre la mesa” y que el tema ha sido descartado tras una conversación telefónica con el presidente Donald Trump. El diálogo buscó reducir la tensión tras amenazas de acciones unilaterales y reafirmó un marco de colaboración estrictamente respetuoso de la soberanía mexicana.
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Una decisión clara: Sheinbaum confirma el cierre del tema
La presidenta Sheinbaum fue enfática durante su conferencia matutina. Al ser cuestionada directamente sobre si la intervención militar había quedado descartada tras la llamada, su respuesta fue categórica: “Sí”.
Aseguró que aclaró a Trump que esa opción no es aceptable para México y que, en caso de que él insistiera en el futuro, la respuesta sería la misma.
La llamada, que duró unos 15 minutos, fue solicitada por la propia Sheinbaum después de que Trump hiciera declaraciones públicas en al menos tres ocasiones sugiriendo la posibilidad de ataques terrestres en México para combatir a los cárteles.

La mandataria destacó que siempre es mejor el diálogo directo que la comunicación a través de medios o declaraciones públicas.
Rechazo firme a la ayuda militar y a un cambio de definición
Un punto central de la conversación fue la oferta de Trump. El mandatario estadounidense reiteró que, si México lo solicitaba, Estados Unidos podría ayudar enviando sus fuerzas militares.
La respuesta de Sheinbaum fue un rechazo claro: “Le dijimos hasta ahora estamos muy bien, que no es necesario, está la soberanía de México y la integridad territorial”.
La presidenta afirmó que Trump entendió esta postura y que la conversación se desarrolló en un tono “muy amable” y cordial.
Sheinbaum también se opuso a otro argumento que podría justificar una intervención: la catalogación de los cárteles como “terroristas”. Dejó claro que la delincuencia organizada no puede clasificarse como terrorismo dentro del marco legal mexicano, pues esta definición se reserva para acciones directas contra el Estado. Este rechazo a adoptar el término “narcoterrorismo” busca cerrar cualquier puerta legal que pudiera usarse para justificar acciones unilaterales.

El camino acordado: colaboración con soberanía y resultados concretos
Lejos de un rompimiento, la llamada sirvió para reafirmar un marco de trabajo conjunto. Sheinbaum presentó a Trump los resultados de la cooperación bilateral existente, destacando logros como:
- Una reducción del 50% en el cruce de fentanilo a Estados Unidos.
- Una disminución del 43% en las muertes por fentanilo en Estados Unidos.
- Una baja del 40% en el promedio de homicidios dolosos en México.
Trump reconoció estos avances, aunque mencionó que cree que “se puede hacer más”. Ambos mandatarios acordaron continuar con la colaboración y coordinación en este marco de respeto. Incluso se programó una nueva reunión de la comisión bilateral de seguridad para los días 22 y 23 de enero en Estados Unidos, para seguir avanzando en la reducción del tráfico de drogas y de armas.
Postura sobre Venezuela y compromiso con el diálogo
El tema de la reciente intervención militar estadounidense en Venezuela, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro, también fue abordado. Sheinbaum le dejó claro a Trump que México, basado en principios constitucionales muy claros, no está de acuerdo con ese tipo de intervenciones militares en otros países.
La presidenta concluyó que, a pesar de las diferencias en varios temas, México buscará siempre mantener una buena comunicación y una relación de cooperación con Estados Unidos, fundamentada en el diálogo y el respeto mutuo, sin subordinación.





