Reestructura de Starbucks impacta operaciones en EE.UU., Canadá y Europa
Starbucks anunció un plan de reestructuración global que contempla el cierre de cientos de tiendas en Estados Unidos, Canadá y Europa, además de la eliminación de 900 empleos no minoristas, en un esfuerzo por concentrar recursos en su recuperación y optimizar la operación de la compañía.
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Un plan de ajuste global
El gigante del café con sede en Seattle detalló que los cierres comenzarán de inmediato y se enfocarán en establecimientos con bajo rendimiento o que no cumplen con los criterios físicos y financieros de la marca. Aunque Starbucks no ofreció una cifra exacta, se estima que alrededor de 400 a 500 tiendas en Norteamérica se verán afectadas.

En Europa, la empresa confirmó que también habrá cierres en Reino Unido, Austria y Suiza, aunque no especificó cuántos. En todos los casos, la compañía indicó que buscará reubicar a los empleados afectados o, en su defecto, ofrecer paquetes de indemnización.
900 empleos corporativos recortados
Además de los cierres, Starbucks eliminará 900 puestos no minoristas, principalmente en áreas administrativas, corporativas y de soporte. Estos recortes forman parte de una estrategia más amplia llamada “Back to Starbucks”, con la que la empresa pretende recuperar estabilidad y enfocar sus recursos en las áreas con mayor potencial de crecimiento.

Impacto y proyecciones
De acuerdo con sus reportes financieros, Starbucks contaba con 18,734 locales en Norteamérica hasta el 29 de junio. Tras la reestructuración, espera cerrar su año fiscal con aproximadamente 18,300 establecimientos, lo que representa una reducción cercana al 1 % de su red en la región.
El plan incluye una inversión de 1,000 millones de dólares en gastos de reestructuración, destinados a cubrir indemnizaciones, cierres de arrendamientos anticipados y remodelaciones estratégicas en tiendas clave.

Una apuesta por el futuro
Brian Niccol, presidente y director ejecutivo de Starbucks, aseguró en una carta a empleados que estas decisiones “son necesarias para construir una empresa más fuerte y enfocada en la experiencia del cliente y el bienestar de los trabajadores”.
La compañía subrayó que el proceso no representa una retirada masiva, sino un ajuste estratégico que busca modernizar su modelo de negocio y garantizar un crecimiento sostenible en el largo plazo.





